domingo, 30 de octubre de 2011

15O ¿Y AHORA QUÉ? CABALLO DE TROYA

Ahora, una acción lúcida, comprometida y tenaz. Todos los que el 15M, y más tarde el 15O, nos unimos porque creímos que otro mundo era posible sabemos que nos queda mucho que andar, que tenemos una oportunidad única y la enorme responsabilidad de aprovecharla.
La historia es la gran maestra, la historia remota, y la inmediata. Libia es una lección maestra, en mi opinión, del camino equivocado. Un dictador ajusticiado públicamente, las imágenes del linchamiento difundidas reiteradamente sin ningún pudor, como el escarnio de la exposición de su cadáver. Y hombres ajusticiados, supuestos enemigos, las bocas cegadas sin poder defenderse. Y antes, guerra y destrucción, muertes inocentes, injustas. Desde el cielo, aviones de países que apoyaron al tirano y ahora lo abandonan a los rebeldes, mirando siempre de reojo sus intereses, los pozos de petróleo. Y un futuro incierto, mientras las armas, en manos incontroladas, disparan al cielo desde todos los rincones de las ciudades destrozadas. ¿Será el futuro del pueblo la libertad, la igualdad, la fraternidad? ¿Era este el camino, el precio, o envilecerá la raíz de esta revolución?
Y frente a Libia, Siria,  el tirano aferrado a su poder dispuesto a sacrificar a su pueblo por conservarlo. Y no es sólo Siria, lo sabemos ¿en cuántos puntos del planeta los derechos humanos son aplastados sin miramiento? Tantos, que no hay espacio suficiente para enumerarlos. Si no, preguntemos a los activistas que luchan por ellos.
Por todo esto, me pregunto qué puedo hacer, aquí y ahora, para que la esperanza que se despertó el 15M y el 15O no se desvanezca como un sueño. Por eso el 20N votaré en Madrid. Sé que muchos de los integrantes del movimiento 15M defienden la abstención, el voto en blanco y continuar con acciones de denuncia. Pienso que estas acciones son totalmente necesarias y que el poder político necesita el ojo vigilante y el dedo acusador de movimientos como el 15M, o ONG como Amnistía Internacional, que se enfrentan sin tregua a su tendencia a degradarse. Pero pienso que esto no está reñido con intentar introducir en el mismo sistema un “caballo de Troya” para regenerarlo. Aquí se me podrá decir que esto sí que es una utopía, que el poder acabará corrompiendo a cualquiera que lo ejerza. De acuerdo, luego el “caballo de Troya” deberá llevar el antídoto consigo: se trataría de buscar un partido nuevo, provisto de dicho antídoto. Estos últimos meses he buscado un partido así, y descubrí EQUO, un partido nuevo que guardaba bastantes similitudes con las ideas del 15O Seguí la elaboración de su programa, participé en algunos documentos exponiendo algunas opiniones (no soy experta, no puedo pretender otra cosa) Incluso estuve en desacuerdo con algunas posturas y hasta  a punto de abandonar. Nada es perfecto. Pero a pesar de todo, es lo mejor que pude encontrar, es un motivo para seguir esperando, un motivo y un compromiso. Para tener autoridad para seguir denunciando.

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