domingo, 24 de junio de 2012

EN LO ÍNTIMO DE NUESTROS GENES

Ayer participé en un encuentro con personas de diferentes creencias cristianas de mi ciudad, dentro de un programa de acercamiento entre diferentes culturas. Un largo camino, en un mundo deshumanizado y fragmentado. Un intento, sencillo pero lleno de esperanza. Distintos modos de expresarse, de explicarse lo inexplicable, de buscar una respuesta al sufrimiento. Nos dimos las manos, nos abrazamos, y en el abrazo a la mujer gitana, o la la guineana, sentí lo que trasciende a toda creencia: la corriente profunda que nos une a todos. Podemos llamarlo Dios, podemos llamarlo Amor, o Energía, pero ahí está, en el recuerdo íntimo de nuestros genes.
Imagen: estres.comocombatir.com

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