sábado, 19 de enero de 2013

DEBER, QUERER, PODER



Para el hinduismo el dharma es el deber ético que cada uno tiene asignado a su nacimiento. Toda la vida es la búsqueda de la armonía con uno mismo, como el arco busca la nota escondida en las cuerdas del violín. En esa armonía se encuentra la felicidad, por más que pueda resultar doloroso el tensar la cuerda hasta encontrar la melodía única que es la esencia irrepetible de cada uno. Y en esa armonía se encuentra también la felicidad que cada uno puede irradiar a los demás. Pero hay que aceptar este deber, hay que querer. De esta aceptación nace la fuerza, el poder. De un modo u otro, por un camino o por otro, quien descubre su dharma y lo acepta, recorre sereno su tiempo y alcanza su destino.

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