miércoles, 7 de mayo de 2014

DATOS REALES, O CÓMO NO DECIR LA VERDAD DE MIL MANERAS

Leo un artículo de Curri Valenzuela en ABC ( es para mí un estímulo intelectual para alimentar mi capacidad de réplica): comenta cómo el Presidente anunciaba que se avecinaban buenas noticias, y que "más están por llegar", que se irán conociendo con cuentagotas y que lo importante es que no son previsiones sino datos.
Y resulta que yo también tengo datos, que no tengo que consultar en encuestas o estadísticas, sino que me llegan de mis vecinos y amigos: datos que se desgranan con dolor. Son sus hijos, después de tanto esfuerzo por que consiguieran estar bien preparados, que tienen que emigrar; y tantos, que ven cerrar sus pequeños negocios o comercios, endeudados para toda su vida; o aquellos que pierden sus trabajos, o si llegan a conservarlo, es a cambio de salarios de miseria, de contratos temporales, a veces sólo por días, o por horas. Y así sí salen los números, entre los que tienen que emigrar o los nuevos contratos temporales  de miseria que se multiplican.
Me preparo al martirio de ese bombardeo en los días de campaña para las elecciones europeas, de sonrisas triunfales, aplausos y , sí, datos que llenarán las primeras páginas de algunos periódicos y, cómo no, las pantallas de nuestras televisiones. Quizás no sean mentira, simplemente formas de disfrazar la verdad. Por eso voy a limitarme a mis propios datos ( no voy a revelar la identidad de mis amigos y vecinos por respeto a su privacidad) y voy  a decidir mi voto según estos datos. Y daría un consejo a todas las ciudadanas y ciudadanos: votad, sí, votad, pero sólo según los datos que vosotros mismos podáis recoger en vuestro entorno. Estoy segura que para una minoría estos datos coincidirán con los del gobierno, pero no para una mayoría. Si sois parte de esta mayoría, no dejéis de votar.

Y no quiero dejar pasar un triste dato: muchos de nuestros emigrantes empiezan ya a volver al empezar a saturarse el mercado laboral en los países de acogidas (algunos empiezan a legislar ya en este sentido...) y vuelven con las manos vacías y sus derechos mermados. Quizás aún tenga tiempo el gobierno actual de publicar sus buenos resultados respecto al paro durante su campaña a las europeas antes de que empiecen a volver nuestros jóvenes...


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