sábado, 29 de noviembre de 2025

ENCONTRARÁS LA SERENA FELICIDAD, DESPUES DEL CAMINO ESTRECHO

    En esta página quisiera compartir mi búsqueda de la serena felicidad con todas las personas que quieran acompañarme.

    No escribo desde la experiencia de quien la ha encontrado, sino de quien la busca y se esfuerza por alcanzarla a pesar del todos sus momentos de desánimo, momentos duros, de lágrimas propias y ajenas, por eso la importancia del subtitulo: al final del camino estrecho, cuando nos despojemos de las cargas de nuestro  ego.

    Resumiría en dos palabras el contenido del libro: iluminación y compasión.

    En la primera y segunda parte ,Contemplación y Salvación, descubro el significado de iluminación: ser consciente  agradecida, feliz y confiada del regalo de la existencia, el regalo de quien  nos ama de modo incondicional, y al mismo tiempo de nuestras propias sombras, de nuestra capacidad para darle la espalda. Pero  ese Amor siempre espera.

    En la tercera parte, Mientras caminas, soy consciente de cuál debe ser nuestra respuesta: seguir los pasos del Maestro, de nuestro Hermano Mayor, y responder amando con las obras con la misma misericordia y compasión con la que somos amadas. El Padre nos regaló la vida, y nos regaló la más hermosa y luminosa palabra que nos consuela y de donde sacamos toda nuestra fuerza: Jesús. Jesús se compadece, llora con nosotros, nos da la mano para acompañarnos por el estrecho camino hacia la más resplandeciente luz, hacia la serena felicidad, que nos aguarda en la casa del Padre.


                                             

 

     Jesús se nos ofrece a todas las personas, creyentes o no, a todas las que agradecemos el regalo de la existencia e intentamos responder con el mismo Amor Incondicional a quienes nos acompañan. No es posesión exclusiva de cristianos, es la palabra más fascinante que la mente humana pueda descubrir.


Iré compartiendo breves fragmentos de este libro, hoy os ofrezco el último que he releído:

"Cada una de nosotras somos parte de un micro universo en el que todas somos interdependientes. Si nos liberamos de las lacras de nuestro yo, estas relaciones no pueden ser otras que el reflejo de nuestra relación esencial con el Padre-Madre que nos acoge, reflejo de esa mirada que nos dice en silencio te amo, existes porque te amo”.

No hemos alcanzado la meta, vivimos aún en medio de la tempestad que agita nuestra barca, y en la oscuridad de la noche escuchamos los sollozos de los otros, zarandeados por el mismo mar embravecido, en una época tensionada y crispada. Los otros, personas amadas que comparten nuestro pequeño universo. Las escuchamos, las conocemos, las amamos a cada una con su nombre único del mismo modo que somos amadas".(Encontrarás la serena felicidad, página 155)



ENCONTRARÁS LA SERENA FELICIDAD, AL FINAL DEL CAMINO ESTRECHO (2)

 

Continúo compartiendo algunas páginas de mi último libro, os lo ofrezco deseando que os sirvan de alivio. No nos vamos, volvemos a casa.


Volver al Padre nos supone un salto en el vacío. Pero Jesús significa que este salto es posible, que no lo damos solas, que lo damos de la mano de nuestro Hermano, la raíz de nuestra esperanza.

Salí del Padre y vine al mundo; ahora dejo de nuevo el mundo y vuelvo al Padre»[1]




Viniste al mundo,

lavaste los pesares de los niños perdidos,

los miedos de todos los pequeños de la tierra.

Con el agua limpia de tu alma,

lavaste la piel de los que sufren.

Tu mano atravesada

secó todas las lágrimas,

las que veo temblar en los ojos de la niña abandonada.

Ni una lágrima se perdió,

en el cuenco de tu mano se transformó en estrella.

A todos arropaste,

a todos devolviste a los brazos del Padre.


Ser parte de la Utopía

Deseo agradecer a todas las personas que compartieron conmigo un momento muy especial, la presentación de mi breve ensayo "Punto de e...