jueves, 8 de junio de 2017

Gracias, Ignacio Echeverría.

Nos espantamos, nos horrorizamos, pensamos que todo está perdido. La oscuridad es tan densa que dejamos de creer que pueda haber luz al final del túnel. Entonces ocurre algo imprevisto que rompe la negritud en mil pedazos e ilumina todo el camino. 

Una chispa de luz es más potente que toda la oscuridad del Universo. Un gesto sencillo, valiente, desde el corazón y la generosidad, desnudo de accesorios y banderas, en nombre de ningún dios, un acto quijotesco incluso: enfrentarse a unos terroristas enloquecidos con un monopatín, un instrumento de juego y alegría.
¡ Gracias, Ignacio! Tu luz brilla al final del túnel. 

Caminando hacia ese punto de encuentro, ese abrazo con todo, que se traduce en acciones llenas de comprensión y compasión.

Hago una pausa durante un tiempo, para internarme en ese camino en búsqueda de respuestas.  "...somos conscientes de nuestra ...