sábado, 1 de septiembre de 2018

Cunetas y mausoleos, nunca más.

El gobierno del PSOE se prepara para la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos. Se argumenta que no puede admitirse que los restos de un Dictador que llevó a nuestro país a una cruenta guerra civil sean honrados en un mausoleo, con más razón aún si este mausoleo fue construido con el sudor y sufrimiento de los vencidos.


Se habla también de todas las personas inocentes del bando republicano que yacen en el Valle de los Caídos, o en tantas cunetas de nuestro suelo y sus familias reclaman sus restos para que descansen en paz.
Por otro lado, se alzan voces que señalan que también hubo miles de inocentes represaliados y asesinados por el bando republicano, se dan nombre y cifras. En este punto hay que señalar la diferencia: a estos inocentes asesinados se los ha honrado y sus nombres se leen en cruces y en el santoral.
Pienso que todos los inocentes deben ser igualmente honrados, que sus restos deben descansar en paz, que no hay idea, patria o dios que justifique el derramamiento de sangre inocente; que la reconciliación no tiene otro camino que este reconocimiento que implica señalar a los verdugos de ambos bandos, reconocer las atrocidades cometidas por unos y otros, dejando ya de comparar cifras y escudándose en el "tú más". Proclamar alto y claro que la guerra es una abominación injustificable, que los que la promueven son los auténticos enemigos del pueblo, que merecen toda nuestra reprobación. Que todos los inocentes puedan descansar en paz, y que todos nuestros esfuerzos se encaminen a que nunca más nuestro pueblo sufra el verlos padecer y morir. NUNCA MÁS.
Las actuaciones que se lleven a cabo en el Valle de los Caídos deberían estar encaminadas a esta catarsis y reconciliación.

Caminando hacia ese punto de encuentro, ese abrazo con todo, que se traduce en acciones llenas de comprensión y compasión.

Hago una pausa durante un tiempo, para internarme en ese camino en búsqueda de respuestas.  "...somos conscientes de nuestra ...