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miércoles, 20 de septiembre de 2017

No soy extranjera.

     No quiero llamarte extranjera, mi tierra es tu tierra, la misma vida nos sustenta a todas. Es un duro camino la vida, la tierra tiembla, los vientos y el agua nos azotan, y lloramos a nuestros muertos y nuestros hogares destruidos. 
     No quiero construir muros, ni bombas que me hagan sentir más fuerte que tú, que me hagan pensar que puedo destruirte, aniquilar toda tu tierra. Quiero construir puentes, hogares seguros que nos acojan, labrar la tierra para que todos tengamos alimentos, acompañar a los más débiles y disfrutar de cada instante juntas.
     Ellos, los que tienen el poder, se creen dioses, dioses ridículos que rompen la fraternidad y la solidaridad entre nosotras. Son pura farsa. 
      Somos responsable de nuestra rosa, construyamos vida entre todas.


sábado, 28 de enero de 2017

No se pueden construir muros, ni hay fronteras para la maldad.

No se pueden construir muros, ni hay fronteras para la maldad. El fanatismo, la crueldad, la violencia, los abusos, la locura, la sociopatía, la depravación, no discriminan a la hora de anidar en la mente humana: ni la raza, ni la inclinación sexual, ni la religión, ni la clase social es factor determinante. 


Las últimas medidas adoptadas por el Presidente de los Estados Unidos se fundamentan en el principio contrario y por ello además de inútiles son tremendamente injustas y ofensivas.
Son inútiles, porque entre los actuales ciudadanos de los Estados Unidos, también entre los de raza blanca y religión cristiana, los habrá capaces de ser dañinos para sus conciudadanos.
Son injustas y ofensivas, porque excluyen a innumerables personas honradas, buenas, que contribuyen al bien común de la sociedad, sean de la raza que sea, de la nacionalidad o religión que sean: iraníes, sirios, mejicanos, musulmanes...
Son despiadadas, porque cierran la puerta a miles y miles de personas que vienen justamente huyendo de la guerra o la miseria, la peor maldad.
No puedo evitar expresar el profundo dolor que siento por las personas que sufrirán las consecuencias de estas medidas. Pero por oscuro que sea el horizonte, debemos seguir esperando que la luz de la razón y la compasión humana acabe imponiéndose.

Ser parte de la Utopía

Deseo agradecer a todas las personas que compartieron conmigo un momento muy especial, la presentación de mi breve ensayo "Punto de e...