martes, 27 de septiembre de 2011

LA OPCIÓN POSITIVA, EL ENSAYO

La Editorial Absalón va a publicar una nueva versión de mi ensayo LA OPCIÓN POSITIVA, versión en la que desarrollo algunos capítulos y añado otros.
Quisiera que este ensayo fuese mi contribución, por insignificante que pueda ser, al despertar de una nueva conciencia capaz de cambiar el mundo. Soy consciente de lo ambicioso que pueda parecer mi objetivo, pero pienso que el mundo no deja de cambiar ni un solo instante y que cada uno de nosotros somos responsables de la dirección que tome este cambio, dependiendo del punto en el que apoyemos la fuerza del minúsculo grano de arena que es nuestra existencia. Cualquier crisis puede ser el nacimiento de algo mejor, esa es la esperanza. La actual crisis podrá dar nacimiento a un mundo nuevo.
La historia de la Humanidad, como cada una de nuestras historias individuales, es una continua lucha entre el Bien y el Mal, una lucha interminable que siempre recomienza. Nunca podemos bajar la guardia y pensar que hemos conseguido la victoria definitiva. En mi ensayo pretendo invitar a luchar con valentía hasta el final sin desesperar, a pesar de todo.
Todo lo que expongo en este ensayo es el resultado de una larga reflexión  sobre la herencia cultural que he recibido y mi experiencia personal. Son las preguntas que me he formulado, y las respuestas que he ido encontrando a lo largo de mi búsqueda y que me han ayudado a seguir esperando, aún  siendo consciente de que esta búsqueda no ha terminado, ni tampoco la lucha por ser coherente con mis ideas.
La religión, y en concreto el cristianismo, ha supuesto un elemento fundamental, aunque no el único, de mi herencia cultural. Por eso mi ensayo es en gran parte una reflexión desde una perspectiva cristiana. Sin embargo quisiera aclarar lo que supone para mí la religión, el cristianismo y el mensaje de Jesús: algo totalmente opuesto a sectarismo, integrismo o fanatismo. El Dios que descubro en el mensaje de Jesús es el Dios para todos, el fundamento de un mundo fraternal, solidario. Un mundo en paz. Por eso siento una profunda tristeza ante un mundo en el que la religión es secuestrada y manipulada para convertirla en un elemento de división y lucha entre los hombres.
En este ensayo me dirijo a los creyentes de todas las religiones y de modo especial a los cristianos. Es en el mismo mensaje de Jesús en el que descubro que no debemos considerarnos los únicos depositarios de la verdad y bondad. Pero también escribo pensando en los no creyentes, a quienes quisiera invitar a abandonar los prejuicios (debidos muchas veces a la actitud soberbia y excluyentes de los llamados creyentes),  no para intentar hacerlos adeptos de mi iglesia sino para brindarles lo que considero patrimonio de la Humanidad: el mensaje de Jesús como creencia en la Bondad, fuente de gozo y esperanza, y como motor para la acción por un mundo mejor.
Por último, quisiera señalar que esta nueva edición de LA OPCIÓN POSITIVA deseo brindarla a la infinidad de personas que luchan y entregan sus vidas a la construcción de un mundo mejor, como son, entre otras muchas, los activistas de Amnistía Internacional o los que continúan el sueño de Vicente Ferrer. Porque la grandeza del ser humano está en su pensamiento y en sus sentimientos, pero son las acciones las que autentifican ese valor. Como dice un proverbio chino “Las palabras son las burbujas del agua, pero las acciones son las gotas de oro”



martes, 13 de septiembre de 2011

TODA LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD DE DAÑOS COLATERALES.

Desde la primera lanza que el hombre lanzó contra el hombre, una carrera imparable hacia la autodestrucción de la especie. Carrera cada siglo más refinada, más letal. Hasta nuestros días, escudados en el invento de los daños colaterales. ¿Hasta cuándo resistiremos? ¿nos estamos aproximando al borde del precipicio?
El único antídoto es el despertar de la conciencia de pertenecer a una misma especie, aquella conciencia que se despierta en filosofías orientales en las que el individuo se siente parte de un todo, o en el mensaje de un nazareno al que condenan los poderosos y que proclamó que todos éramos iguales, hijos de un mismo Dios; o en el sueño que se plasma en tres hermosas palabras: libertad, igualdad, fraternidad. Que los maestros lo enseñen a sus alumnos, los padres a los hijos.
La violencia ha sido la mayor debilidad de nuestra especie, la mayor plaga de la Humanidad, la mayor perversión de la razón cegada por la rápida victoria sobre el enemigo vencido, pero preñado de venganza hasta la próxima batalla.
Es hora de cambiar, es hora de una resistencia pacífica pero imparable, universal, sin concesiones a la violencia, la insolidaridad y los abusos. Antes de que sea demasiado tarde. Ahora o nunca. Movimientos 15-M, Democracia Real ya, toda una marea que desemboque en un mismo río caudaloso. Releo las conclusiones del Dalai Lama para el nuevo milenio, me inspiro en ellas.
Todas las banderas, en una sola bandera.
Todas las razas, en una sola raza.
Todas las naciones, en una sola Nación.
Todos los dioses, en un solo Dios.

martes, 6 de septiembre de 2011

LOS OJOS DE GEBRE, LOS OJOS DE MIS CHICOS Y CHICAS.

Los ojos sonrientes de Gebre me sonríen desde la foto de un periódico. Y miles de ojos más, los ojos de mis chicos y chicas, los que se sentaban en sus pupitres frente a mí. Recuerdo los ojos de la pequeña afgana de la película “Buda explotó de vergüenza”, los mismos ojos ilusionados por escuchar cuentos y aprender las letras. Y echar a volar, o a correr como Gebre, a vivir.
Siento el desánimo de los que continúan a pie de pizarra en estos momentos de crisis, intento animarlos, y me imagino sus caras cansadas. Criticados públicamente por la administración (“…Sólo 20 horas, mucho menos que la mayoría de los madrileños…”)  críticas que estimulan la envidia nacional y el desprecio de la sociedad, de los padres, de los alumnos,  y hacen aún más difícil cada hora delante de 30 muchachos y muchachas desilusionados. En los ojos de esos jóvenes pueden percibir rechazo, rebeldía, desprecio, abulia, indiferencia (son adolescentes, difícil edad) ¿Cómo mirarlos con ilusión? ¿Cómo entusiasmarse explicando la Revolución Francesa, unas ecuaciones, sintaxis, o la circulación sanguínea…? ¿A quién le importa eso? Sólo los ojos de Gebre, el niño etíope, o de la pequeña afgana, o de ese muchacho, o esa niña, la de la tercera fila…seguro que hay algún chiquillo, o alguna muchacha con los mismos ojos: agárrate sólo a ellos, saca de ellos tu fuerza- les diría a mis compañeros. No te rindas, aunque sólo sean unos pocos. Contágiate de su sed de aprender, enciende tu ilusión, y habrá un poco más de luz en las aulas. A pesar de todo.

jueves, 1 de septiembre de 2011

EL SEÑOR GABILONDO Y LOS PROFESORES INTERINOS.

De 2000 a 3000 profesores interinos irán al paro. Dice la Consejera de Educación de la Comunidad de Madrid que no se suprimen puestos de trabajo, sólo no se contratará a los interinos (trabajadores no fijos), que es lo mismo ¿no? Dos menos dos, cero, lo llame como lo llame. Y escucho al Ministro de Educación, que insiste en que los recortes no deben dañar a la educación, y tengo la sensación de que él también va al paro, vamos, que con tantos gobiernos autonómicos y tantos Consejeros de Educación lo dejan sin trabajo. Y me pregunto ¿cuántos profesores interinos podrían contratarse con los sueldos de la Consejera de Educación, su camarilla, y todo su gobierno? No puedo dar cifras, no conozco los datos (¿alguien podría hacerlo, por favor?) pero se me ocurre que, puestos a recortar, podríamos suprimir los gobiernos autonómicos y conservar a los profesores interinos, que en mi opinión son los que dan el callo a pie de clase, y de paso damos trabajo al Ministro de Educación, que debe de cobrar un buen sueldo.  ¡Ah, claro! Para eso hay que reformar la Constitución ¡pues se reforma! Que la Constitución es para el pueblo, no el pueblo para la Constitución.
Y vosotros, compañeros profesores, a trabajar unas horas más, dicen los promotores de la excelencia. Pero que no se confunda el público: las 18 horas de trabajo eran horas de clase, y otras tantas las que había que dedicar a prepararlas, corregir, apoyar a los que van peor o acompañar a los chicos a un teatro, a un viaje para que practiquen el idioma (24 horas de 24) y otras muchas tareas que el buen profesional no descuidaba. ¿Qué no todos lo cumplían? Pues que se controle este trabajo entre bastidores que es la clave de la buena enseñanza. Pero a pesar de todo, a pesar de Consejeras de Educación y toda su camarilla, la clave está dentro de cada uno: “soy responsable de mi rosa”, como decía el Principito. También de la que tiene espinas. No hay excusa para no plantarse delante de los adolescentes (¡vaya edad difícil!) llenos de ilusión, sintiéndose orgulloso de la responsabilidad que se nos confía. A pesar de todo.

Caminando hacia ese punto de encuentro, ese abrazo con todo, que se traduce en acciones llenas de comprensión y compasión.

Hago una pausa durante un tiempo, para internarme en ese camino en búsqueda de respuestas.  "...somos conscientes de nuestra ...