Me viene a la mente las palabras de Vicente Ferrer: no se trata de explicar la pobreza sino de remediarla.
Sobran discursos, promesas, proyectos; lo que hace falta es ponernos en marcha, con los pies en el suelo, sin miedo a ensuciarnos de tierra ni a doblar la espalda en la labor. Pero al mismo tiempo es imprescindible enraizar nuestra acción en lo más profundo de nuestro ser para que nuestros actos superficiales no acaben secándose o dando frutos amargos. Que la fuente que alimente nuestros actos sea el AMOR.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ser parte de la Utopía
Deseo agradecer a todas las personas que compartieron conmigo un momento muy especial, la presentación de mi breve ensayo "Punto de e...
-
No he soportado incluir la imagen en esta entrada, no fui capaz de ver hasta el final el vídeo cuyo enlace comparto. No se me ha ocurrido o...
-
¿Quieres escuchar? Voces de antaño susurrándote al oído sus secretos. Algunas fantasiosas, otras misteriosas, pero todas parte de un...
-
Buenos días, En primer lugar, agradecer una vez más tu contribución a un evento con más de 30 empresas sociales y 7 organizaciones que entr...

No hay comentarios:
Publicar un comentario