Mostrando entradas con la etiqueta Vox. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vox. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de noviembre de 2019

Analizando las propuestas de VOX


Con todo mi respeto a las personas que han votado a Vox, y todo mi rechazo al programa de este Partido, antes de ponerme a escribir, decidí leer con atención dicho programa para opinar por mi misma y no según lo que otros dicen. He leído solo las 20 primeras propuestas, y no puedo seguir, Ni siquiera puedo argumentar, razonar, porque me ha revuelto el corazón. Antes de analizar los argumentos, quiero expresar el sentimiento que descubro en las propuestas: la soberbia irracional de un patriotismo anacrónico en un mundo que se nos ha quedado pequeño y en el que solo sobreviviremos cooperando, compartiendo y respetando las diferencias; soberbia y un odio visceral al otro.
Sigo hoy. Y seguiré esperando y luchando por un mundo donde ninguna bandera, ningún himno, me ciegue y me haga rechazar a los otros, porque no soy ni más ni mejor que ellos. Soy su hermana.

Queridos amigos, vecinos, que habéis votado a Vox, lo lamento mucho, espero que no sea demasiado tarde. Que nuestro pueblo generoso, alegre, recupere la solidaridad y la lucidez.

La fuerza no demuestra que tengas razón, más bien te la quita. Además, lo más racional es comprender que nadie tiene la razón absoluta, que es hablando y sobre todo escuchando cómo te puedes aproximar a la verdad. (Esto vale para el ideario de Vox y de los Independestistas radicales) Dando un porrazo al que piensa distinto solo demuestras que tu porra es más grande.

Volviendo al programa de VOX, en los 6 primeros puntos propone soluciones para el problema de Cataluña: se pueden resumir en drásticas medidas de fuerza: "Ilegalización...suspensión...supresión...agravamiento de las penas por las ofensas y ultrajes a España y sus símbolos o emblemas"
Pero no puedes olvidar que es Cataluña quien tiene un problema: casi partida por la mitad, unos contra otros, y lo hemos visto en los resultados de estas últimas elecciones, con todas la garantías de lo que una democracia, por imperfecta que sea, permite. No es la fuerza, es la palabra y la razón, la comprensión y la empatía ( que tanto falta, Carmen Forcadell lo ha reconocido) lo que ayudará a resolver el problema, no importa el tiempo que sea necesario. Y esto es aplicable a ambas partes, también a los independentistas radicales: los que cortan carreteras, vías de tren, o impiden entrar a clase, así no.
Dicen que no es violencia, pero lo que nadie puede negar es que es fuerza.
Así no.

martes, 11 de junio de 2019

¿Crueldad o empatía? Hacia dónde evoluciona nuestra especie

Ante los últimos acontecimientos en la política nacional e internacional, no dejo de hacerme la pregunta.
D.Trump consigue que Méjico bajo la amenaza de la subida de aranceles cierre el paso a los inmigrantes que vienen desde Guatemala. Muchos mejicanos se sentirán aliviados.
Y más cerca, en Madrid: tres partidos de la derecha que juntos suman mayoría de votos ( no hay que olvidarlo: representan el sentir de una mayoría) se alían y señalan posibles acuerdos y coincidencias: revertir Madrid Central, una medida que reduce la contaminación; disminuir los impuestos, ese medio para la redistribución de la riqueza; terminar con el problema de los "manteros"; combatir la okupación. Probablemente estas medidas sean celebradas por sus votantes.

Los problemas existen, son graves y de difícil solución: las guerras comerciales, las migraciones de millones de personas, el cambio climático y un muy posible colapso en un futuro no lejano, la desigualdad creciente. Y ante estos problemas podemos entender el motivo que mueve a las personas a las decisiones que he señalado. Pero entender los motivos no significa aceptarlos. Porque hay otras soluciones, tenemos que luchar por encontrarlas, poner en ello todas nuestras capacidades humanas.
Porque estos motivos nacen de la ceguera que nos hace pensar que salvando nuestra casa hoy estamos salvados, aunque fuera o después solo quede el sufrimiento y la muerte. Hoy les toca a ellos, los otros, quién nos dice que mañana no nos toque a nosotras. Y entre tanto habremos perdido lo que nos hace humanos, el rasgo más noble de nuestra naturaleza evolucionada: la razón y la compasión. La bondad.

Veo un vídeo en el que un hombre trajeado patea a un indigente que duerme acurrucado en un callejón. Violan a una niña de cuatro años. Matan a mujeres. Las maestras de un Centro escolar se burlan de una niña con autismo. Las trabajadoras de una residencia de mayores vejan a unos ancianos indefensos. En la vida cotidiana, la crueldad toma ventaja sobre la compasión y la empatía. Y en las decisiones políticas.
Ojalá no tomemos partido por los indiferentes, los verdugos o los que no ven más allá de su obligo.

Ser parte de la Utopía

Deseo agradecer a todas las personas que compartieron conmigo un momento muy especial, la presentación de mi breve ensayo "Punto de e...