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miércoles, 19 de noviembre de 2014

Violencia de género, el más claro exponente del abuso de poder




La violencia de género, junto con la violencia sobre los niños, es el más claro exponente del abuso de poder que corrompe la esencia de la sociedad. Iluminar esta nueva mirada es uno de las mejores herramientas para cambiar la ética del poder de nuestro sistema por la ética del cuidado.
Asistir a esta charla nos brinda esta nueva mirada.

viernes, 15 de noviembre de 2013

¿CÓMO ESTAMOS EDUCANDO?

Toda mi vida educando, a mis hijos, a mis alumnos. Y ahora que soy abuela, voy recapitulando, descubriendo lo que realmente es educar. Hay que educar con paciencia, y no hay paciencia con prisas. Hay que tomarse el tiempo de escuchar al niño, a la niña, el tiempo de observar lo que no dicen las palabras, lo que dicen los ojos, los labios, las manos. Y para eso hace falta calma. El tiempo de permanecer sentada a su lado, sin hablar, por si el pequeño desea hacernos alguna confidencia, o simplemente contarnos cómo juega con su peonza. Hay que educar desde el pequeño, no desde nosotras mismas. No debemos proyectar lo que nosotras somos o quisiéramos ser, sino descubrir lo que el pequeño es y sueña llegar a ser. Las palabras no convencen por ser pronunciadas más fuerte, pueden sobresaltar o atemorizar. Pero no educar. Educa la palabra serena, no el fruto de un enfado o un ataque de nervios; la palabra firme siempre verdadera y leal, la palabra que se cumple para bien o para mal, pero se cumple; la palabra que tiene la autoridad de la edad, el conocimiento y sobre todo el amor y la entrega, la palabra humilde del que sabe que todos somos buscadores de la verdad desde que nacemos hasta nuestro último día. Educar es hacer descubrir al pequeño su grandeza, su belleza, descubrir que es único en el mundo, y que su vida es un regalo para todas. Educar no puede ser nunca humillar, humillar es destruir y aplastar a una criatura. No, jamás humillar y abusar del poder, es todo lo contrario. Nunca se debe castigar un error o una debilidad: el error hay que corregirlo y aprovecharlo cómo una ocasión de aprender; y la debilidad hay que aceptarla con toda la ternura de nuestro corazón y hacer brotar de ella la fortaleza escondida en cada una de nosotras. Las culpas no hay que castigarlas según el enfado o perjuicio que nos causan sino según su gravedad, y el castigo debe mostrarse como la consecuencia lógica que todas la acciones acarrean: sin ira pero con la mayor firmeza del mundo, para que el pequeño aprenda que todo es una cadena de causa-efecto, y que nuestras malas acciones nos perjudican principalmente a nosotras mismas. Me atrevo a decir que no hay más hermosa tarea que educar, que el grado de felicidad de las personas y de la sociedad dependerá del tipo de educación que reciban. Y que por encima de todos los afanes, de todos las inquietudes y aspiraciones, de todos los miedos y deseos, debemos detenernos un instante, tomarnos el tiempo de preguntarnos: ¿Cómo estamos educando?

martes, 5 de noviembre de 2013

LOBOS

"El hombre es un lobo para el hombre, según el filósofo Thomas Hobbes. El individuo (o un grupo con carácter definido como individuo, ya se llame pueblo, nación, secta) se configura desgajado y sin sustrato que le una al resto. La finalidad del individuo, o de ese grupo, es su propia vida y todos los medios están justificados. Según esta opción, es perfectamente lógico el abuso de poder de cualquier tipo; el poder es un instrumento de dominio para el propio provecho, se impone y cualquier medio está justificado. Las tiranías, las falsas democracias o demagogias ¿por qué condenarlas? Su único fallo sería ser débil. ¿Y qué decir de los escándalos financieros, la corrupción política, las mafias, la delincuencia organizada? Su único fallo sería el ser descubierto. Y por supuesto, cualquier guerra y la aniquilación de lo que nos estorba sería perfectamente lógico. ¿Por qué no destruir un pueblo para apoderarnos de sus bienes? O exterminar por pasiva o por activa a pueblos o grupos indigentes de los que no se puede obtener ningún provecho. O dominar y subyugar al sexo opuesto. El único fallo aquí también sería ser débil y la única meta, ser el más fuerte. Si esta es nuestra opción, debajo de cualquier careta de civilización o humanidad no existe otra cosa que el rostro cruel y sin piedad del lobo, la compasión es una debilidad y los que optan por ella acabarán por ser destruidos. Sólo sobrevivirán los individuos o grupos crueles y sin piedad; a veces tendrán que fingir y disfrazarse de corderos, pero en el fondo siempre serán lobos. Estos individuos, estos grupos tenderán a definirse y cerrarse en sus señas de identidad para así acorazar su individualidad; tendrán terror al mestizaje y la indefinición. Para ellos el infierno son los otros. Se perpetúan los errores, y vencedores y vencidos alternan sus papeles en una continua lucha por el poder, y esto supone la peor lacra de la humanidad. ¿Qué opción tomar ante estos hechos? Es evidente cuál es la opción por la que se inclinan mayoritariamente los pueblos y los estados, de levante a poniente: fortificarse, armarse, acecharse, y si llegara el momento, enfrentarse. ¿Cuáles podrán ser las consecuencias de esta opción? La victoria de uno u otro polo, hasta que al cabo de un tiempo se repita el fenómeno a la inversa, y en este caso cabría preguntarse hasta cuándo podrá la Humanidad soportar esta tensión antes de llegar a su aniquilamiento. Siguiendo esta hipótesis, un grupo instrumentaliza o incluso elimina al grupo opuesto. Pero nada impide que cada subgrupo busque su propio interés, y cada individuo, por encima de cualquier interés común. ¿Hasta dónde puede llevar esta hipótesis? En todo caso, el último monstruo acabará devorando su propio corazón. Será este el término del viaje desde una estación de partida en la que se nos prometía toda satisfacción a nuestra individualidad. Como decía Schopenhauer, cada hombre está dispuesto a aniquilar todo un mundo con tal de prolongar un poquito su propio ser. Y al final, de nuevo el vacío, la nada. La soledad". LA OPCIÓN POSITIVA, Editorial Absalón, página 149

Ser parte de la Utopía

Deseo agradecer a todas las personas que compartieron conmigo un momento muy especial, la presentación de mi breve ensayo "Punto de e...