viernes, 30 de diciembre de 2016

Buscando ventajas de ser anciana.

Estoy haciendo una lista de estas ventajas:
Sin gafas me miro al espejo y apenas distingo arrugas al rededor de los ojos.
En el metro me ceden el asiento, por más que yo insista en que no estoy cansada.
¡Y soy abuela!
¿Por qué a todos los niños les encanta ir a casa de sus abuelos? me pregunta mi nieto.
Pues porque los abuelos caminamos despacio, ya no tenemos tanta prisa, y somos blanditos.
Es cierto, somos blanditos por dentro y por fuera: a los bebés les encanta dormirse entre los brazos de una abuela, como en un cojín mullido.
Y hay muchas más.
Si me siento un rato al sol, se me ocurrirán muchas más.

Imagen:

jueves, 29 de diciembre de 2016

Entre abuelas anda el juego

Me encanta compartir con todas las personas que entréis en mi blog el trabajo de mi amiga Lu Anciano y os ánimo a poneros en contacto con ella. He tenido la suerte de compartir con ellas muy buenos momentos y una experiencia común: la de ser abuelas, abuelas vitales y creativas, que miran la vida de frente. 

"También los reyes pueden traer estos cuadernitos que hace Lu Anciano y que sirven para que los peques aprendar a sumar con los dedos. Están impresos en cartulina, plastificados y encuadernados. El tamaño es 21x14,8 cm. Se personalizan con el nombre del peque"



domingo, 18 de diciembre de 2016

Después de un breve parón, continúo compartiendo capítulos de mi novela "El valle de los narcisos. En anteriores entradas podéis encontrar los primeros capítulos. Releer estos capítulos me trae recuerdos de mis años en las aulas, aquel tiempo increíble que no cambiaría por nada.

                                                  -8-
Quizás hubiese debido empezar mi relato hablando de Miguel, él estuvo en el inicio de la aventura. Aunque hay un momento en que ya no se sabe bien dónde estuvo el comienzo, ni en qué punto se llegó al final.
            Miguel fue mi profesor de Griego y Latín en Bachillerato. Y antes, de Cultura Clásica en cuarto de Secundaria. Ese fue el primer año que lo tuve como profesor. Yo tenía entonces trece años. Éramos un grupo reducido de alumnos (se trataba de una asignatura optativa y la mayoría de los compañeros  preferían otras opciones). El primer día de clase yo llevaba el libro de Mitología de Tito en mi cartera. Lo estaba hojeando cuando Miguel entró en clase. Al pasar junto a mí, se detuvo y miró sobre mi hombro.
-¿Te interesa la mitología?
-¿Eh?- yo me sobresalté, no lo había oído entrar.
- Es una publicación interesante- añadió, echando una rápida ojeada a mi libro y dándome una palmada de simpatía en el hombro.
- Me llamo Miguel García- dijo al llegar al pupitre del profesor.
            No se sentó, sino que se quedó de pie, en medio de la clase. Era alto y delgado, de hombros estrechos y algo caídos. Tenía el pelo revuelto, abundante y rizado (pronto le pusimos el apodo de "La Escarola") y los ojos azules y saltones con un brillo húmedo, como si hubiese acabado de estar llorando o muriéndose de risa. Pronto descartamos lo del llanto: nuestro nuevo profesor era un hombre alegre, de excelente humor, que enrojecía al reír a carcajadas ante cualquiera de nuestras ocurrencias, o ante las suyas propias.
Decididamente había hecho una buena elección al optar por la asignatura de Cultura Clásica, pensé al terminar la clase. Miguel (él quería que  le llamásemos así) se detuvo de nuevo junto a mí cuando iba a salir de la clase.
-¿Me permites?- me rogó señalándome mi libro de Mitología.
            Yo se lo tendí.
-¿Es tuyo?
            - No. Es de mi hermano.
- ¿En qué curso está  tu hermano?
            - No. Mi hermano no viene al Instituto.
Miguel me miró con sus simpáticos ojos azules. Había algo en ellos que me hacía sentir confiado.
- No puede- le expliqué- Está  inválido. Tuvo un accidente.
-¡Muy interesante!- me dijo al devolverme el libro- Me alegro de que te guste la Mitología.
    

martes, 6 de diciembre de 2016

Mejoran los resultados de nuestros alumnos, antes de la aplicación de la LOMCE.

Hoy es noticia el informe PISA que señala que la educación española alcanza la media de la OCDE. Hay que señalar que a los alumnos evaluados para elaborar este informe no se les había aplicado las reformas propuestas por la LOMCE sino que estaban bajo el sistema educativo implantado por la anterior ley, la LOE.



Ante esta noticia difundida en los medios, aunque sin destacar lo que he señalado arriba, hay varios aspectos que quisiera señalar. En primer lugar el aspecto equitativo de estos resultados: la brecha entre alumnos excelentes y de bajo rendimiento disminuye. La enseñanza universal, pública y gratuita, es garantía para la equidad social y la disminución de las desigualdades sociales, por lo que el análisis de los resultados de PISA me llena de alegría.
En segundo lugar, considero básica y fundamental la mejora en la capacidad lectora, que supone la capacidad de interpretar la realidad expresada verbalmente.
Frente a la LOMCE, con su reforma estrella de reválidas y de excelencia educativa, los últimos alumnos de la LOE, más preocupada en apoyo a la diversidad y educación compensatoria, y del desarrollo en valores y capacidades de la infancia y la juventud, ha demostrado su acierto.
La educación es un gran reto, es la raíz y fundamento de la mejora social, y todos los esfuerzos son pocos para mejorarla, pero es fundamental clarificar cuál es el objetivo qué se pretende y que tipo de sociedad queremos construir sobre ella. Educar para desarrollar todas las diversas capacidades de cada persona y para que entre todas construyamos una sociedad más libre, más respetuosa con la diversidad, más justa, equitativa y solidaria.
Y no quiero terminar sin un recuerdo lleno de cariño y admiración por todas las personas con las que durante años compartí una de las más hermosas tareas que podemos desempeñar: la educación. Un abrazo.



Entendiendo la rabia.

La rabia es expresión de una profunda tristeza que nace de sufrir la humillación, la injusticia  y el desprecio. 
Los golpes, los insultos, la opresión, dañan lo más íntimo de la persona, que puede reaccionar con el abatimiento y la depresión o con la rabia.
La rabia no es un atributo de las feministas, ni de las mujeres, ni de los hombres, ni de los homosexuales, ni de los niños, ni de los negros, ni de los blancos, ni de los musulmanes, ni de los judíos, ni de los chinos, y no voy a seguir enumerando todos los grupos que se pueden hacer de las personas, porque la rabia es un sentimiento que puede nacer en cualquiera cuando se dan las circunstancias que la generan y alimentan. Está latente en todas nosotras. Eliminemos las circunstancias que la sustentan y no se desarrollará.



El antídoto de la rabia es una nueva mirada sobre "el otro" que nos haga ver un semejante a pesar de las diferencias.  Es sustituir la ética del poder, que devora al otro y lo somete, por la ética del amor que abraza. El poder engulle, el amor sale de sí.  


“Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el amor...».(Albert Einsten, en una carta a su hija Lieserl, aunque la autoría ha sido cuestionada)

Por supuesto que las mujeres deben trabajar por conquistar la igualdad real con el hombre, pero la meta no es la prepotencia de la feminidad sobre la masculinidad para revertir el orden secular, sino alcanzar y desarrollar la humanidad, esa humanidad que se construye remplazando la nefasta ética del poder por la del amor.

Un capítulo más de "El valle de los narcisos"

Este es el escenario donde sitúo la acción de mi novela, los espacios y recuerdos de mis alumnos y alumnas con los que he construido la fi...