martes, 9 de mayo de 2017

Mujeres, sin complejos.

Es joven, con gafas. Me fijo en sus manos y sus uñas pequeñas, cortas y sin pintar, mientra teclea mis datos en el ordenador. Pelo corto. Sin maquillaje. No lleva pendientes, ni pulseras, ni collares. Bata blanca. Mi doctora. Amable, eficiente, responsable de mi salud. Me siento segura y cuidada. También aliviada. Mientras esperaba a ser atendida me había fijado en otras dos pacientes: incluso me comparé con ellas al observar sus uñas de pies y manos perfectamente esmaltadas de rojo, la armonía entre bolsos, zapatos, y accesorios (pañuelos, joyas...). Pensé que yo era y había sido toda mi vida un desastre. Pero al entrar en la consulta, ante la sonrisa de mi doctora, todos mis complejos desaparecieron.


viernes, 5 de mayo de 2017

Enseñar a mirar: un cuento para pequeños y mayores.

Si miramos a nuestros niños con ojos brillantes de cariño y aprecio, nuestros niños brillarán. Si les enseñamos a mirarse con los ojos del Arco Iris, a quererse y apreciarse tal como son, les haremos capaces de ser felices incluso en las adversidades, que sabemos no son pocas a lo largo de la vida de todas nosotras. Si les enseñamos a mirar del mismo modo a los demás, habremos puestos los cimientos para que sean los ciudadanos y ciudadanas que construyan una sociedad respetuosa con la diversidad.

Nuría y yo tuvimos el privilegio de contarles y explicarles el Cuento del Arco Iris a los pequeños del Colegio Legazpi de Arroyomolinos el pasado 24 de abril. El viejo búho les hizo su regalo: enseñarles a cambiar los ojos tristones de lluvia por los ojos brillantes del Arco Iris.
Este quiere ser también nuestro regalo para todos vosotros.



Podéis encontrar más información sobre el cuento en el siguiente enlace:


Si queréis saber más sobre el trabajo de ilustración de Nuria Gómez Vendrell, podéis entrar en su web:
www.nuriagomezvendrell.com

jueves, 30 de marzo de 2017

Dejar libre la imaginación, transformar las palabras en imágenes: Nuria Gómez Vendrell

Hoy me he despertado, he abierto las ventanas cuando el sol asomaba ya, y he encendido mi ordenador: una nueva ventana a una nueva web llena de imágenes para disfrutar y deleitarse.
Hoy las palabras se quedan cortas y doy paso a las imágenes de Nuria: no dejéis de entrar en su web, estoy segura de que os sorprenderá. 
Aquí tenéis la puerta, no dudéis en abrirla:


sábado, 25 de marzo de 2017

Un cuento a cuatro manos y a mil colores: Cuento del Arco Iris.

Os adelanto el booktrailer del "Cuento del Arco Iris" 


Una experiencia única: el cuento que le conté a mi nieto de camino al colegio, transformado en preciosas imágenes por las manos de mi hija.
Recientemente ha sido publicado por Ediciones Oblicuas.
Seguiremos contando esta hermosa historia y os avisaremos de próximas presentaciones.

...

Podéis adquirir el cuento en  http://www.edicionesoblicuas.com/.../cuento_del_arco_iris...

EDICIONESOBLICUAS.COM
video

Alerta roja

Los asesino de Niza,de Berlín, de Roma, en los últimos atentados terroristas, tienen un denominador común: la locura y la crueldad humana en estado puro y ciego. Se han encuadrado sus acciones  en atentados yihadistas y están provocando reacciones de miedo y también de rechazo y odio hacia el mundo del Islam. Esto es un peligroso error, que olvida quiénes son las víctimas y quiénes son los verdugos, y que empuja a muchos, quizás de modo inconsciente, a ponerse del lado del verdugo: el que odia de modo indiscriminado.


Las víctimas de estos actos son inocentes, inocentes de todos los países y de todas las creencias, también musulmanes.
Los verdugos son personas transformadas en bestias salvajes por el odio y la ceguera, donde puede prender cualquier consigna, cualquier impulso, que les haga cometer actos como los de los últimos atentados. Es cierto que el yihadismo es altamente inflamable en estas mentes perversas, pero también lo es cualquier integrismo,  que aviva la locura, como ocurrió recientemente en una mezquita de Quebec donde un joven asesinó a seis personas. O cualquier perspectiva distorsionada y discriminatoria, como el machismo, que tortura y mata todos los días a mujeres también en nuestro país; o la pedofilía, la más atroz perversión, que lleva a la tortura e incluso al asesinato de niños.
 Es preciso un marco legal, son necesarios mecanismos de defensa, no hay que caer en la ingenuidad del buenismo, cierto. Pero no nos equivoquemos. Esto sería una espiral de horrores. Estemos en alerta roja siempre: contra la bestia común del integrismo y la crueldad ciega e indiscriminada, no avivemos el odio.


martes, 14 de marzo de 2017

¿Heteropatriarcada?¿ O evolucionar a un estadio más equitativo y expresarlo con el lenguaje?

En la lengua castellana el masculino plural se considera que incluye al femenino. Por ejemplo, “todos” incluye al masculino y al femenino: así se ha entendido siempre. Hoy hay un movimiento que muestra incomodidad por esta supremacía del masculino, entendiendo que es una expresión más de la supremacía del hombre sobre la mujer. Y comienza un ensayo de cambio: @, +, x….se combinan en los masculinos plurales en lengua escrita. En lengua oral se empieza a utilizar el femenino plural, junto con el uso de masculino/ femenino: todos/todas. Reflexionando sobre este hecho, concluyo que no se trata de algo anecdótico y que las formas tienen más importancia de la que se podría suponer en un principio. Por eso pienso que es un asunto que hay que abordar en profundidad.
Los carteles de la Organización Hogar Social Madrid aparecidos hoy en varias facultades de la Universidad Complutense ridiculizan estos ensayos y reivindican el castellano "de siempre" y critican el feminismo radical. Pero no podemos olvidar que la lengua evoluciona con los cambios sociales, y un cambio hacia un estadio más equitativo e igualitario trae consigo un lenguaje que lo exprese.

Por mi parte, he empezado a feminizar mi lenguaje usando lo que llamo "femenino inclusivo".El empleo del femenino plural, en legua escrita y hablada, “todas”, por ejemplo, no debe ser una expresión de revanchismo y de tomar la supremacía sobre el hombre sino de inclusión femenina. La mujer hace sentir su presencia en la realidad al mismo nivel que el hombre. Así, cuando una mujer habla o escribe, debería emplear el femenino inclusivo, una nueva categoría gramatical que respetando la estructura y la armonía de la lengua castellana, sin desmesuras ridículas, introduce una nueva visión de la realidad. Pero al mismo tiempo, cuando un hombre habla o escribe, debería por la misma razón seguir empleando el masculino plural inclusivo, realmente inclusivo. Femenino inclusivo, masculino inclusivo, conviviendo en plano de igualdad. No se trataría de revertir el plano de supremacía de un género sobre otro sino de conseguir un plano equitativo. Las mujeres hemos estado, y muchas siguen estando en la actualidad, en situación de inferioridad. Pero los seres humanos hemos nacido libres e iguales. Es esta libertad y esta igualdad por la que hay que luchar. Nunca por revertir el orden para establecer otros desequilibrios. Y esto, en lo grande y en lo pequeño, en lo doméstico y en lo público, en el fondo y en la forma, desde el principio. El cambio gramatical del castellano podría ser un buen ejemplo. La magia trasformadora de las palabras, de la gramática, ese podría ser el reto.

Por lo anteriormente expuesto, me permitiré usar en aquellas ocasiones que no supongan deformar la belleza de la lengua ni dificultar su comprensión esta licencia gramatical: el femenino inclusivo, principalmente como sujeto, con el que pretendo hacer emerger la presencia femenina en la realidad. Es un sencillo gesto por la equidad, por la paz, que se construye siempre desde la inclusión. El femenino plural inclusivo es mi aportación.

jueves, 2 de marzo de 2017

La raíz del conflicto: la ceguera que nos impide ver al "otro"

Escucho estos días dos conflictos aparentemente opuestos pero en el fondo semejantes. La raíz de ambos conflictos es la incapacidad de mirar "al otro" con aprecio y respeto, con curiosidad incluso por descubrir la riqueza que nos puede aportar desde su diferencia, con deseo de entendimiento y empatía.
Me atrevo a decir que este es el denominador común de todos los conflictos.
A lo largo de mi vida he acumulado una preciosa riqueza: encuentros con "otros", personas de otras culturas, de otras razas, de otras creencias, y el sentirme acogida por ellas con el mismo aprecio y cariño con el que yo las he acogido. 
Hay que desmontar los conflictos, la espiral conflictiva que los engorda y que nos envenena, es necesario un "desarme" de agravios y desagravios.
Quiero compartir aquí algunos párrafos de un ensayo en el que llevo tiempo trabajando: "Punto de encuentro, más allá de los mitos":
"Jesús significa dignidad humana, hasta límites insospechados.
 Para Jesús no existe “el otro”, no existen las barreras. Camina entre nosotras, camina entre pequeños y es uno de ellos. Es conmovedor leer como le acusan y reprochan por su proximidad con los que son considerados pecadores, proscritos. En la mirada de Jesús descubro su mensaje vital: somos uno, no existe el otro.
Jesús significa proximidad,  por más que en su afán por divinizarlo la Iglesia haya tratado de alejarlo, de ocultarlo bajo el velo del misterio. 
Es el infinito corazón maternal, para el que no hay hijos mejores o peores, todos son infinitamente amados. 
Jesús no puede significar exclusión, menosprecio, odio o condena, de aquellos que eligen otro nombre, el que han recibido de otras tradiciones o de otras creencias,  para nombrar el sentido de sus vidas".
Mi percepción de lo que significa la figura de Jesús me hace incomprensible los acontecimientos de estos días: el mensaje ampliamente difundido de la asociación católica "Haztoír" que hiere a las personas, especialmente niños y niñas que puedan tener orientación sexual LGTBI por un lado, y el espectáculo ganador de la Gala de Drag Queen del Carnaval de las Palmas de Gran Canarias, que hiere la sensibilidad de muchas personas para los que la Figura de María y Jesús tiene un profundo significado en sus vidas.
No pretendo atacar la libertad de expresión, simplemente quiero expresar mi opinión: yo no lo haría. 
No es el camino para la convivencia pacífica.

Mujeres, sin complejos.

Es joven, con gafas. Me fijo en sus manos y sus uñas pequeñas, cortas y sin pintar, mientra teclea mis datos en el ordenador. Pelo corto. S...