sábado, 1 de septiembre de 2018

Cunetas y mausoleos, nunca más.

El gobierno del PSOE se prepara para la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos. Se argumenta que no puede admitirse que los restos de un Dictador que llevó a nuestro país a una cruenta guerra civil sean honrados en un mausoleo, con más razón aún si este mausoleo fue construido con el sudor y sufrimiento de los vencidos.


Se habla también de todas las personas inocentes del bando republicano que yacen en el Valle de los Caídos, o en tantas cunetas de nuestro suelo y sus familias reclaman sus restos para que descansen en paz.
Por otro lado, se alzan voces que señalan que también hubo miles de inocentes represaliados y asesinados por el bando republicano, se dan nombre y cifras. En este punto hay que señalar la diferencia: a estos inocentes asesinados se los ha honrado y sus nombres se leen en cruces y en el santoral.
Pienso que todos los inocentes deben ser igualmente honrados, que sus restos deben descansar en paz, que no hay idea, patria o dios que justifique el derramamiento de sangre inocente; que la reconciliación no tiene otro camino que este reconocimiento que implica señalar a los verdugos de ambos bandos, reconocer las atrocidades cometidas por unos y otros, dejando ya de comparar cifras y escudándose en el "tú más". Proclamar alto y claro que la guerra es una abominación injustificable, que los que la promueven son los auténticos enemigos del pueblo, que merecen toda nuestra reprobación. Que todos los inocentes puedan descansar en paz, y que todos nuestros esfuerzos se encaminen a que nunca más nuestro pueblo sufra el verlos padecer y morir. NUNCA MÁS.
Las actuaciones que se lleven a cabo en el Valle de los Caídos deberían estar encaminadas a esta catarsis y reconciliación.

sábado, 17 de marzo de 2018

Son los sueños de Gabriel, son los sueños de Mame, los que deben prender como una hoguera en nuestro corazón


No quiero que el dolor me impida hablar,  me haga cerrarlos ojos o rendirme. Desde el corazón, mis cuatro renglones por Gabriel y por Mame, por sus familias  amigos, por quienes los aman y los llevarán siempre en su corazón, cuando ya nadie hable de ellos.
Me duelo que tantos pinten con fuego y odio el sufrimiento ajeno, y que tantos lo usen para su propio interés, para afianzarse, ellos y sus ideas o puestos. Frente a esto, brilla la luz y el calor del verdadero amor y el verdadero dolor, las lágrimas de Patricia, la madre de Gabriel, de su padre, y del compañero y amigo de Mame.
En toda historia hay un malvado, en todo cuento, como nos decía Patricia, una bruja, de una maldad incomprensible. Las brujas existen, la maldad convive con nosotras, y no está lejos. Nos ciega el maniqueísmo, el pensar que los malos son los otros, el ejército enemigo, el partido rival. Esa maldad existe larvada en todas nosotras: el egoísmo, la avaricia, la soberbia, la envidia, la vanidad, el deseo y abuso de poder…
Esa maldad  nos impide ver al otro como un semejante, y lo contemplamos como un estorbo o como un medio para satisfacer nuestros propios intereses: esto se da desde el ámbito doméstico, hasta en el sistema mundial: es el mismo principio. El asesinato del pequeño Gabriel, o la muerte de Mamen por una situación de pobreza e injusticia.
Ante esta realidad, es urgente no rendirnos a la tentación de la violencia. La humanidad se desangra siglo a siglo por tanta guerra y venganza que siempre se pretende justificar, por tanto abuso. Solo el amor desde las entrañas a los nuestros, a nuestros hijos, y más en lo hondo, a todos nuestros hermanos y hermanas, los seres humanos, y aún más en lo hondo, a toda la vida, desde el pájaro que nos saluda con su canto al amanecer, o los peces de nuestros mares.
La violencia siempre trae violencia, y en la lucha siempre gana el más fuerte, no el mejor.
El tesón, la lucidez, la resistencia pacífica y esforzada: la paz, es el camino. Pero la paz implacable con la injusticia, que se deja la piel trabajando contra las desigualdades y los abusos, por un sistema más justo, más libre, más fraternal, conscientes de que significa sembrar hoy el árbol que no veremos crecer y que cobijará el mañana.
Me he resistido a hablar de él, de Gabriel, pero no he podido contener las lágrimas  y mis dedos han volado sobre el teclado. Quería ser biólogo marino. Tenía un proyecto en su vida, conocer, aprender y por amor a sus peces, transformar la realidad.
Me he resistido a hablar de él, el joven Mame, que terminado el instituto, recién cumplida la mayoría de edad, atravesó el Sahara soñando en una vida mejor. Me recuerda demasiado a jóvenes que conozco. Tenía un proyecto, saltó la valla, buscando una vida digna.
Son los sueños de Gabriel, son los sueños de Mame, los que deben prender como una hoguera en nuestro corazón, y mover nuestros pies y nuestros brazos para que no mueran.
Que os llevemos en el corazón, que luchemos por vuestros sueños.

domingo, 11 de marzo de 2018

Algún día alcanzaremos un nivel de civilización donde libertad, igualdad y sororidad estén en todas las banderas.


Fuerza y ternura son sin duda los dos rasgos predominantes de la mujer. Son en realidad los rasgos naturales predominante en las hembras de todas las especies, ellas son las depositarias de la trasmisión y cuidado de la vida. La imagen de la leona cuidando a sus cachorros, tan llena de belleza, fuerza y ternura lo expresa de la mejor forma posible.
La mujer es fuerte y tierna por naturaleza. Buscando una imagen que lo exprese, encuentro la de esa abuela boliviana cuidando de sus nietos mientras los padres se matan a trabajar al otro lado del océano.
A lo largo de la historia, las distintas civilizaciones han educado a la mujer para desarrollar la ternura, sin que fuese consciente de su fuerza. El hombre era el depositario del poder y la fuerza.


El 8 de marzo de 2018 es sin duda un momento trascendental en la historia, supone el despertar de la conciencia de la fuerza femenina. El 8 de marzo las mujeres se han mirado entre ellas, han volcado su fuerza y su ternura en sus hermanas, se han unido, han levantado la frente al hermoso grito de sororidad, y han comenzado una revolución como solo las mujeres son capaces de hacerlo: de forma pacífica. Aman demasiado la vida para abrir un resquicio a la guerra. Y son demasiado fuertes para rendirse. Sus detractores dicen que esto pasará, pero los que así piensan no conocen a las mujeres: las mujeres son resistentes por naturaleza.
A todo esto solo tengo un “pero”: el temor al maniqueísmo que nos haría pensar que todas las mujeres son buenas y todos los hombres malos, para decirlo de manera simplona. El maniqueísmo de “los justos” contra los malvados, para acabar siendo como ellos, es la raíz del fracaso de toda revolución. Pienso que todas las personas poseemos en nuestra esencia el principio femenino y el masculino, con sus luces y sus sombras. El deseo de poder y el abuso de poder, la crueldad, están larvados en todas las personas, hombres y mujeres. Y del mismo modo la ternura, la generosidad, la sororidad. La cultura y la educación, y la opción personal de cada una, harán que se desarrolle una u otra cara.
El 8 de marzo muchos hombres dejaron de reprimir su rasgo más humano, la ternura, y cuidaron a los pequeños y ancianos para que sus mujeres  pudieran manifestar su fuerza. Muchos lo hacen a diario, y nos hacen confiar en que la humanidad podrá algún día alcanzar un nivel de civilización donde la libertad, la igualdad y la sororidad estén escritas en todas las banderas.


sábado, 11 de noviembre de 2017

Encuentro Interreligioso por la Paz en Alcorcón

El próximo sábado se celebrará en Alcorcón el encuentro interreligioso por la Paz. La religión ha sido tomada muchas veces a lo largo de la historia como pretexto para enfrentamientos entre personas de diferentes creencias, cuando se ha utilizado como instrumento de poder desde una postura de soberbia y menosprecio a otras creencias. 
Trabajemos por encontrar ese punto de encuentro, más allá de todas las diferentes creencias, que sea el motor de una acción de servicio a todas las personas.


jueves, 2 de noviembre de 2017

Creatividad y fantasía: las alas de la vida.

Esta tarde os quiero invitar a visitar una nueva web y a disfrutar de sus diferentes páginas: http://www.cuentosilustradosde2currucas.com/
en las que colaboro con Nuria Gómez, mi hija. Ella es la curruca del pincel, la diseñadora y dibujante, yo aporto algunos textos, soy la curruca de la pluma.
La curruca es un pequeño pájaro vivaz y viajero, con el que nos sentimos identificadas.
En  el siguiente enlace encontraréis una sección en la que recojo distintas experiencias como educadora:
http://bit.ly/2zfF01x


miércoles, 1 de noviembre de 2017

Linchamiento.

De los horrores de la historia, me impresiona de modo especial los linchamientos. El pueblo congregado ante el patíbulo o la hoguera para ver cómo una persona juzgada y condenada es ahorcada, decapitada o abrasada en la hoguera. Me horroriza la existencia de jueces sin piedad, y la sed de venganza del pueblo que grita y se regocija ante la caída de una persona.
Me vienen al pensamiento estas imágenes hoy, ante la oleada de chanzas y abucheos a los políticos independentistas de Cataluña, el regocijo de mucha gente, incluso personas que tienen responsabilidad política y judicial. Ante esto, siento la necesidad de recuperar la dignidad humana, capaz de luchar y esforzarse por un mundo más justo, libre y fraternal, capaz de reconocer sus errores y rectificar sin soberbia en situaciones de derrota, capaz de magnanimidad y grandeza de alma, de cortesía y amabilidad con el derrotado, en caso de victoria, por parte de jueces, gobernantes y pueblos.
No voy a repetir aquí mi opinión sobre el problema catalán. Simplemente quiero expresar mi preocupación por la pérdida de humanidad de nuestra sociedad. Sin humanidad, ningún problema humano encontrará solución. Se ganarán o perderán batallas, pero no se ganará la guerra.

martes, 3 de octubre de 2017

El día después ¿dónde está el nazi?

De modo natural amamos y nos identificamos con nuestros prójimos, con nuestros padre, hermanos, hijos, nietos, parejas. Luchamos y trabajamos por ellos, por sustentarlos, y de ellos recibimos el mismo apoyo. Los amamos. Este vínculo instintivo lo ampliamos a la gente con la que convivimos, nuestros amigos, vecinos, compañeros, nuestro barrio. De modo natural, incluso a nuestro pueblo o nuestra ciudad.
Nuestra relación con nuestra"nación" es otra cosa muy distinta. Es algo que no nace desde el individuo sino que se le superpone. Las naciones aparecen y desaparecen a lo largo de la historia. Es una organización supraindividual, la modernización de la "tribu", con un fuerte componente de resistencia frente a la "tribu" enemiga.
El amor a tu hija, a tu nieto, a tu amiga, no son fruto de ninguna manipulación externa. El amor a tu nación, sí. 
Es necesario construir "organismos" sociales, para ello son necesarias estructuras de poder, grupos motores que los conciban y desarrollen. Entre estos organismos está la nación. En si misma, es un ente neutro, ni bueno ni malo. Depende del objetivo de quienes lo conciben y los medios que se emplean.

El "pueblo catalán" no existe. Existen gentes que han nacido en Cataluña o viven allí. Como existe gente que nació en Cataluña y vive en Tegucigalpa. Somos individuos, con diferencias individuales y otras circunstanciales que van cambiando con nuestros cambios espaciales ( somos viajeros) y temporales. Estos días está surgiendo una visión distorsionada de la realidad, soy testigo de ello: hay quien me expresa su admiración por ser catalana, hay quien me expresa su hostilidad. Y lo curioso es que soy la misma persona, y que el hecho de ser catalana no me diferencia de mi amiga extremeña, andaluza o avulense.
La gente que vive en Cataluña se ha organizado de modo admirable. Pero no podemos pensar que es por generación espontánea. Lo han hecho con una organización que revela un grupo motor muy capaz y, no hay que olvidar, con unos medios técnicos que lo hacen posible: internet, la revolución democrática que internet implica. El cambio está en marcha y es imparable. El saber emplear los medios que la técnica pone en nuestras manos es encomiable. Pero a la técnica hay que sumar factores humanos: los sentimientos que ponen en marcha al grupo. Y ahí está la clave de la cuestión: se puede potenciar sentimientos positivos: la fraternidad, la solidaridad, la conciencia  medioambiental. O sentimientos negativos: el orgullo, el sentimiento de ser superior a los otros, la insolidaridad con los que se desprecia por ser inferiores, la rabia por creerse víctima expoliada y menospreciada. Todo esto aderezado con mentiras o medias mentiras, con una buena dosis de sentimentalismo, sin que falte la música ( la música, siempre compañera, porque mueve las fibras más profundas). 
Esto se ha vivido en Cataluña, y se reproduce: el nacionalismo catalán provoca una oleada de nacionalismo españolista. Las banderas españolas colgadas de los balcones, los mensajes por los medios de comunicación del Estado y también los miles de mensajes vía internet. Los mismos sentimientos espoleados por grupos de poder supraindividual.
¿Qué intereses han provocado todo esto? ¿Hasta dónde estarán dispuestos a llevarnos?
Hay diferencias importantes entre nacionalismo y nazismo, pero también hay coincidencias: el orgullo de sentirse superior y mejor que el otro, el desprecio, y el victimismo. Y estos sentimientos, este viejo nazi, se oculta entre los sentimientos de todas nosotras, no lo olvidemos. Pueden venir vientos que intenten despertarlo, rejuvenecerlo, liberarlo de la mazmorra donde pretendemos tenerlo dominado. Guardemos bien esta llave y desconfiemos siempre.

Una película que recomiendo: La ola  dirigida por Dennis Gansel con Jürgen Vogel, Frederick Lau, Jennifer Ulrich, Max Riemelt, Año: 2008. Título original: Die Welle.
Alemania hoy. Durante la semana de proyectos, al profesor de instituto Rainer Wenger se le ocurre desarrollar un experimento con el que sus alumnos comprendan el funcionamiento de los gobiernos totalitarios. Entre todos inventan un grupo y aceptan la disciplina del mando de Rainer.

Cunetas y mausoleos, nunca más.

El gobierno del PSOE se prepara para la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos. Se argumenta que no puede adm...