miércoles, 16 de diciembre de 2015

Radicales

Radiales: de raíz.
En esta frenética etapa de elecciones, es importante cerrar los ojos y buscar dentro la raíz de todo. Dentro, abajo, en lo hondo, donde germinan las simientes y se arraigan las raíces.

La política es superficial, su misión es crear el marco, el ambiente, para que se desarrolle la vida de la gente.
Vemos las cosas al revés: la persona importante no es la que sale en la Televisión, sino el que nos proporciona el alimento, la vivienda, la educación de nuestros hijos e hijas, la sanación de nuestros enfermos, los que nos alegran con su arte, con su música, sus historias o sus colores...en fin, esa colmena atareada y silenciosa en la que se intercambian servicios y productos. La política debe velar para que este intercambio sea igualitario, libre y fraternal. Velar y servir para que todo sea por el Bien Común.
La política es apresurada, se mueve por encuestas y resultados cada cuatro años; la vida es sosegada, recolecta el pasado, ara el presente, siembra para el futuro. Así es la vida.
Y la política solo se regenerará cuando la ejerzan personas vitales, radicales y no oportunistas alienados. Personas capaces de alimentarse con humildad de todas las lecciones de la historia, de trabajar duro la tierra del presente, y de sembrar con generosidad mañanas para otros. Dispuestos a abandonar el sillón ligeros de equipaje, como ese sabio amigo, Pepe Mujica.

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