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domingo, 2 de julio de 2023

Jueves 29, el día en que bailamos juntas.

    El 24 de mayo salió a la luz "Baila, Amor", y el 29 de junio lo tuvimos en nuestras manos para compartir versos, sentimientos, luchas y esperanza. Fue una tarde mágica que siempre agradeceré a las personas que me acompañaron y a quienes lo hicieron posible.


    Nos encontramos en Nocturna de libros, una librería de barrio casi recién nacida en nuestra ciudad, Alcorcón, donde no sólo se venden libros, sino que también es un lugar de encuentro y disfrute para niños y mayores en contacto con ellos, nuestros amigos los libros. Una pequeña librería de barrio, que ilumina nuestras calles con tantas persianas metálicas bajadas como ojos ciegos.


    Nos encontramos un grupo de escritoras de Alcorcón, que compartimos la misma pasión: escribir, compartir con las palabras sueños, pensamientos y emociones. Me acompañaron amigos y amigas de un largo camino, que sigo encontrando en torno a mis libros.
A todas esas personas, gracias.


    "Muñecos de trapo rotos, la vida nos recompone con hilos de oro", leímos, y desde muy hondo reconocimos esas heridas y cicatrices, que a pesar de todo nos engrandecían y hacían únicas, más fuertes, más bellas. Había que seguir luchando, sin rendirse, rompiendo las corazas que nos impedían respirar. Y siempre al compás del baile del amor, que lo transformaba todo. 
    Todas somos capaces, todas somos mucho más fuertes de lo que podríamos imaginar, nos dijimos. Y juntas, el baile es más bello y poderoso.






     Ser "una gota de agua en los labios sedientos de los que caminan contigo a través del desierto", ese podía ser el objetivo, un objetivo desde lo emocional, una utopía quizás, romper la soledad, caminar de la mano en un viaje en el que habrá que luchar sin desfallecer.  Y avanzar sin arrastrarse, bailando, levantando los pies.


    Baila, Amor, ha sido publicado en Portugal, por la editorial cordel d'prata. En Portugal ha comenzado a distribuirse, pero el libro en papel aún no ha llegado a España. Con una excepción: la Librería Nocturna de libros, de Alcorcón, que los ha encargado directamente. Aún quedan algunos ejemplares. Podéis encontrar también en esta librería mi anterior libro, escrito con María Jesús Mañas, Leve atardecer.

viernes, 8 de febrero de 2019

Gritando no se entiende la gente.

Una de las mejores películas que he visto últimamente es "La llegada". Una invasión extraterrestre, que tiene como objetivo entregar a los humanos una "herramienta". El error humano de los diversos países es traducirlo por "un arma". No es un arma, es el lenguaje. La mejor herramienta.
La razón y la palabra son nuestras mejores señas de identidad, no la fuerza y los aullidos, ni las banderas de cualquier color. Estamos hechos para razonar, hablar, escuchar,  contrastar, empatizar y entendernos, compartiendo la parte de verdad que cada persona descubre: esa es nuestra fuerza. No estamos hechos para gritarnos, rugir, enseñar los colmillos y las garras: eso se corresponde a una etapa anterior de la evolución de las especies.


Sobrevivir dignamente como humanos presupone que la razón y el lenguaje sean nuestras herramientas, y la empatía, el cuidar del bien común de todas las personas. Evidentemente, si el objetivo de nuestras acciones primitivas es marcar el territorio y dejar claro que tenemos el poder, entonces sí: gritar, aullar, enseñar los colmillos y las garras es lo que corresponde.

domingo, 22 de noviembre de 2015

¿Por qué las declaraciones sobre empatía por parte de Manuela Carmena producen tantas reacciones?

 "La guerra es el mayor atentado a los derechos humanos y lo que impide el desarrollo social, económico y personal. Tenemos que hacer un esfuerzo para quitar de nuestros conceptos y de la imaginería el concepto de guerra". "Para evitar este terrorismo y cualquiera es fundamental trabajar muchísimo en lo que siempre se debe trabajar, para la paz, y es en el diálogo y en buscar alternativas para hacer posible que haya una empatía, para intentar ver en el otro a un ser humano, y hacer lo imposible para lo que lo llamo la educación para la paz"_ son las declaraciones de Manuela Carmena a raíz de los atentados del 13 N en París que tantas críticas han provocado en ciertos sectores de la prensa y la política de nuestro país: no es de extrañar, empatía es el concepto más antagónico a la concepción del mundo del neoliberalismo.
Pero aquí y ahora, como en otros muchos momentos y lugares de la historia humana, solo la empatía nos da las claves y las soluciones para la construcción de una sociedad civilizada.


"Hace unos meses me encontré con Mahuku, el joven cocinero de la misión. Era casi un niño cuando empezó a trabajar con nosotras y me alegré de verlo a la puerta de la misión. Cuando le llamé se volvió hacia mí, al principio creí ver una expresión de alegría en su cara, pero luego bajo la cabeza como si se avergonzara.
 _ Mahuku ¿cómo estás? Pero ¿qué te ocurre?
El se obstinaba en bajar la cabeza sin poder disimular el llanto.
Después del horror del genocidio, Ruanda intentaba recomponer su alma rota, y muchos eran los que confesaban sus crímenes esperando el perdón de sus víctimas. El pueblo se aferraba al ritual de purificación, a la catarsis nacional, para intentar liberarse del peso abominable de las atrocidades cometidas. Yo escuché la confesión de Mahuku. A veces me resultaba insoportable, lloraba con él, lloraba por Clara y Uimana, sentía toda la repulsión que puedas imaginar por el animal salvaje que estaba junto a mí, y al mismo tiempo una profunda compasión por el ser humano que luchaba por resurgir desde el fondo de aquellos ojos inyectados de sangre...

... A veces deseaba parar, pero el jefe siempre les ordenaba seguir, matar, golpear, violar. De pie sobre la capota del jeep con sus botas negras embarradas, les gritaba que eran los dueños, los amos, los nuevos dioses. Era mentira, él ahora no era ya ni un hombre. Al principio lo creyó, la primera vez que violó a una muchacha, casi una niña. Sentía todo su vigor cuando la desgarró, el placer le llegó hasta la garganta y le hizo gritar, quería seguir cuando empuñó el machete y le cortó el cuello. Tenía sed, y tuvo que emborracharse hasta perder el conocimiento. Su capitán los empujaba sin descanso, quizás a él se lo ordenaban todos los malos espíritus del bosque que se habían enfurecido contra los vivos. Se apartó del grupo y dejó que la cerveza agria le llenara la boca, resbalara por su barbilla y le abrasara el estómago. Pero siguió teniendo sed, hasta que cayó borracho sobre el fango..."

Mi hermosa Ruanda, Dolores Vendrell,  página 213, Editorial Universo

Disponible en Librería Traficantes de sueños
C/ Duque de Alba 13, Madrid
Metro Tirso de Molina

Librería Vizcaya
C/ Vizcaya nº 4
Alcorcón

lunes, 12 de agosto de 2013

COMPARTIENDO LECTURA DE AGOSTO.

COMPARTIENDO LECTURA DE AGOSTO. El año pasado compartí la lectura de “Las empresas sociales”, de Muhammad Yunus. Este año releo con atención “La economía del Bien Común”, de Christian Felber, uno de los pilares de nuestra asociación AlcorEss por el empleo social y sostenible. Y también este verano quiero compartir con todas vosotras y vosotros esta esperanzadora lectura, copiando algunos párrafos del libro que os animo a leer. “…La economía del bien común….quiere resolver la contradicción de valores entre economía y sociedad, incentivando y premiando en la primera los mismos comportamientos y valores que tienen éxito en las relaciones humanas: honestidad, empatía, confianza, estima, cooperación, solidaridad, voluntad de compartir….”

lunes, 24 de septiembre de 2012

COMPASIÓN Y EMPATIA ¿DEBILIDAD O FUERZA?

Compadecer: (del latín cum juntamente y pati: sufrir, soportar); empatía (del vocablo griego antiguo εμπαθεια, formado εν, 'en el interior de', y πάθoς, 'sufrimiento, lo que se sufre'), capacidad cognitiva de percibir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir. También es un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra. Ambas palabras están muy próximas entre si según su etimología. La nueva palabra, empatía, (que no está recogida en muchos antiguos diccionarios) supone un paso más en lo que supone la compasión: ya no es sólo sufrir con, sino sufrir en.
            “El cristianismo ha sido considerado por algunos filósofos como la religión de los débiles_ escribí en mi ensayo La opción positiva_ Nietzche decía que los débiles y los fracasados deben perecer y que más perjudicial que cualquier vicio es la obra de misericordia con toda suerte de desgraciados y débiles, el cristianismo.[1] Y no lo consideran así únicamente él y aquellos filósofos que teorizaron sobre ello, sino que esta idea está presente en el pensamiento moderno aunque no siempre se explicite. Basta con observar cómo se considera signo de estupidez actos de bondad y por el contrario como se aprecia la astucia del que sabe medrar aún a costa de un comportamiento deshonesto. El ejemplo de líderes políticos, de hombres públicos, los constantes escándalos de corrupción y abuso de poder no hacen más que poner de manifiesto lo que acabo de señalar”.
            El dilema entre la compasión y la empatía por una parte y el “sálvese quien pueda” por otra,  es más apremiante en momentos de crisis como el actual, y aquí quisiera volver a insistir en la fuerza y la lucidez que supone la auténtica compasión y la empatía.
            Lucidez, porque presuponen el conocimiento profundo de ser parte de un todo, como las células son parte de un organismo unitario. El bien de uno es el bien de todos, el sufrimiento de uno es el sufrimiento de todos. Lo contrario nos transforma en tumores malignos que nos destruyen. La misma naturaleza nos ha dotado de mecanismos para “sentir” esta realidad, y se ha demostrado científicamente que el altruismo, la generosidad, desencadenan mecanismos que producen satisfacción. Pero, por desgracia, tenemos ojos y no vemos, tenemos oídos y no oímos; tenemos corazón y no sentimos. O consideramos debilidad el hecho de sentir.
            La verdadera compasión y la empatía no son debilidad, son la mayor fuerza que existe. No es el sentimiento de plañideras y cobardes, es el  motor que nos hace salir de nosotros mismos para identificarnos con el Motor que mueve el mundo: la Fuerza Creadora del Amor. Es la Fuerza Maternal que no sabe de obstáculos ni barreras, que no se rinde jamás. No, no es el dinero el que mueve el mundo. El dinero es un ídolo perverso que ha embrutecido nuestro corazón y abotargado nuestra conciencia. Los que están esclavizados a él se creen los amos del mundo. Pero solo es libre el que es el amo de su propio corazón.
Imagen: blogdecine.blogspot.com



[1] “…los débiles y los fracasados deben perecer, primer principio de nuestro amor a los hombres. Y hay que ayudarles a ello. ¿Qué es más perjudicial que cualquier vicio? La obra de misericordia con toda suerte de desgraciados y débiles, el cristianismo…” Johannes Hirschberger, Nietzsche, segundo aforismo del Anticristo. Historia de la Filosofía, , Editorial Herder,   Barcelona 1967, pag.333

lunes, 28 de mayo de 2012

INTELIGENCIA EMOCIONAL, O LA OTRA MITAD DE NUESTRO SER

Siempre lo había intuido, y la experiencia como educadora me lo ha demostrado: tenemos sentimientos, emociones y desarrollarlos correctamente nos hará más felices y más capaces de transmitir esta felicidad a nuestro pequeño universo, aquel que nos ha sido confiado, la rosa o las rosas de las que somos responsables. Ayer me hicieron un regalo, un libro: EDUCACIÓN EMOCIONAL, de Claude Steiner. Estoy deseando leerlo y meditarlo, pero sólo  la lectura de la contraportada es ya prometedora. Me limito a copiarla para compartirla con tod@s vosotr@s
"El libro que tienes en tus manos gira en torno a cómo hacer que las emociones trabajen para nosotros y no en contra nuestra. Es un objetivo ambicioso, un logro que nos ayudaría a mejorar nuestras relaciones, a crear oportunidades de empatía entre las personas, a posibilitar el trabajo cooperativo y a facilitar el sentido de comunidad"
José Luis Pérez Huertas.
"Lo que nosotros perseguimos con la educación emocional son esas habilidades emocionales que mejoran la vida, no sólo la nuestra, la de una persona o un grupo, sino la de todo el mundo. Y las únicas habilidades emocionales que mejoran la vida de las personas a largo plazo son las centradas en el corazón.
Cualquier clase de inteligencia emocional que acumulemos y que deje fuera la emoción del amor será como uno de esos lienzos pintados según los números, que pueden ser bonitos a primera vista, pero no es auténtico"
Claude Steiner

Imagen: curiosidadvirtual.blogspot.com
alcorverde.blogspot.com

Ser parte de la Utopía

Deseo agradecer a todas las personas que compartieron conmigo un momento muy especial, la presentación de mi breve ensayo "Punto de e...