sábado, 11 de noviembre de 2017

Encuentro Interreligioso por la Paz en Alcorcón

El próximo sábado se celebrará en Alcorcón el encuentro interreligioso por la Paz. La religión ha sido tomada muchas veces a lo largo de la historia como pretexto para enfrentamientos entre personas de diferentes creencias, cuando se ha utilizado como instrumento de poder desde una postura de soberbia y menosprecio a otras creencias. 
Trabajemos por encontrar ese punto de encuentro, más allá de todas las diferentes creencias, que sea el motor de una acción de servicio a todas las personas.


jueves, 2 de noviembre de 2017

Creatividad y fantasía: las alas de la vida.

Esta tarde os quiero invitar a visitar una nueva web y a disfrutar de sus diferentes páginas: http://www.cuentosilustradosde2currucas.com/
en las que colaboro con Nuria Gómez, mi hija. Ella es la curruca del pincel, la diseñadora y dibujante, yo aporto algunos textos, soy la curruca de la pluma.
La curruca es un pequeño pájaro vivaz y viajero, con el que nos sentimos identificadas.
En  el siguiente enlace encontraréis una sección en la que recojo distintas experiencias como educadora:
http://bit.ly/2zfF01x


miércoles, 1 de noviembre de 2017

Linchamiento.

De los horrores de la historia, me impresiona de modo especial los linchamientos. El pueblo congregado ante el patíbulo o la hoguera para ver cómo una persona juzgada y condenada es ahorcada, decapitada o abrasada en la hoguera. Me horroriza la existencia de jueces sin piedad, y la sed de venganza del pueblo que grita y se regocija ante la caída de una persona.
Me vienen al pensamiento estas imágenes hoy, ante la oleada de chanzas y abucheos a los políticos independentistas de Cataluña, el regocijo de mucha gente, incluso personas que tienen responsabilidad política y judicial. Ante esto, siento la necesidad de recuperar la dignidad humana, capaz de luchar y esforzarse por un mundo más justo, libre y fraternal, capaz de reconocer sus errores y rectificar sin soberbia en situaciones de derrota, capaz de magnanimidad y grandeza de alma, de cortesía y amabilidad con el derrotado, en caso de victoria, por parte de jueces, gobernantes y pueblos.
No voy a repetir aquí mi opinión sobre el problema catalán. Simplemente quiero expresar mi preocupación por la pérdida de humanidad de nuestra sociedad. Sin humanidad, ningún problema humano encontrará solución. Se ganarán o perderán batallas, pero no se ganará la guerra.

martes, 3 de octubre de 2017

El día después ¿dónde está el nazi?

De modo natural amamos y nos identificamos con nuestros prójimos, con nuestros padre, hermanos, hijos, nietos, parejas. Luchamos y trabajamos por ellos, por sustentarlos, y de ellos recibimos el mismo apoyo. Los amamos. Este vínculo instintivo lo ampliamos a la gente con la que convivimos, nuestros amigos, vecinos, compañeros, nuestro barrio. De modo natural, incluso a nuestro pueblo o nuestra ciudad.
Nuestra relación con nuestra"nación" es otra cosa muy distinta. Es algo que no nace desde el individuo sino que se le superpone. Las naciones aparecen y desaparecen a lo largo de la historia. Es una organización supraindividual, la modernización de la "tribu", con un fuerte componente de resistencia frente a la "tribu" enemiga.
El amor a tu hija, a tu nieto, a tu amiga, no son fruto de ninguna manipulación externa. El amor a tu nación, sí. 
Es necesario construir "organismos" sociales, para ello son necesarias estructuras de poder, grupos motores que los conciban y desarrollen. Entre estos organismos está la nación. En si misma, es un ente neutro, ni bueno ni malo. Depende del objetivo de quienes lo conciben y los medios que se emplean.

El "pueblo catalán" no existe. Existen gentes que han nacido en Cataluña o viven allí. Como existe gente que nació en Cataluña y vive en Tegucigalpa. Somos individuos, con diferencias individuales y otras circunstanciales que van cambiando con nuestros cambios espaciales ( somos viajeros) y temporales. Estos días está surgiendo una visión distorsionada de la realidad, soy testigo de ello: hay quien me expresa su admiración por ser catalana, hay quien me expresa su hostilidad. Y lo curioso es que soy la misma persona, y que el hecho de ser catalana no me diferencia de mi amiga extremeña, andaluza o avulense.
La gente que vive en Cataluña se ha organizado de modo admirable. Pero no podemos pensar que es por generación espontánea. Lo han hecho con una organización que revela un grupo motor muy capaz y, no hay que olvidar, con unos medios técnicos que lo hacen posible: internet, la revolución democrática que internet implica. El cambio está en marcha y es imparable. El saber emplear los medios que la técnica pone en nuestras manos es encomiable. Pero a la técnica hay que sumar factores humanos: los sentimientos que ponen en marcha al grupo. Y ahí está la clave de la cuestión: se puede potenciar sentimientos positivos: la fraternidad, la solidaridad, la conciencia  medioambiental. O sentimientos negativos: el orgullo, el sentimiento de ser superior a los otros, la insolidaridad con los que se desprecia por ser inferiores, la rabia por creerse víctima expoliada y menospreciada. Todo esto aderezado con mentiras o medias mentiras, con una buena dosis de sentimentalismo, sin que falte la música ( la música, siempre compañera, porque mueve las fibras más profundas). 
Esto se ha vivido en Cataluña, y se reproduce: el nacionalismo catalán provoca una oleada de nacionalismo españolista. Las banderas españolas colgadas de los balcones, los mensajes por los medios de comunicación del Estado y también los miles de mensajes vía internet. Los mismos sentimientos espoleados por grupos de poder supraindividual.
¿Qué intereses han provocado todo esto? ¿Hasta dónde estarán dispuestos a llevarnos?
Hay diferencias importantes entre nacionalismo y nazismo, pero también hay coincidencias: el orgullo de sentirse superior y mejor que el otro, el desprecio, y el victimismo. Y estos sentimientos, este viejo nazi, se oculta entre los sentimientos de todas nosotras, no lo olvidemos. Pueden venir vientos que intenten despertarlo, rejuvenecerlo, liberarlo de la mazmorra donde pretendemos tenerlo dominado. Guardemos bien esta llave y desconfiemos siempre.

Una película que recomiendo: La ola  dirigida por Dennis Gansel con Jürgen Vogel, Frederick Lau, Jennifer Ulrich, Max Riemelt, Año: 2008. Título original: Die Welle.
Alemania hoy. Durante la semana de proyectos, al profesor de instituto Rainer Wenger se le ocurre desarrollar un experimento con el que sus alumnos comprendan el funcionamiento de los gobiernos totalitarios. Entre todos inventan un grupo y aceptan la disciplina del mando de Rainer.

viernes, 22 de septiembre de 2017

"Madrid" no existe, ni "Cataluña"

No existe un ente llamado "Madrid", ni "Cataluña". Existen espacios, ciudades con ese nombre donde viven personas, individuos únicos e irrepetibles. Existen circunstancias (territorio, educación, alimentación, clima) que hacen que estos individuos adopten características especiales: idioma, ciertos hábitos, creencias. Pero hay que señalar que las personas no tienen raíces sino piernas y están en continuo movimiento. Así, una persona nacida en Andalucía o Extremadura, o China, puede trasladarse a Cataluña, Madrid o Roma, y viceversa. Cambiarán sus circunstancias, pero esencialmente sera ese individuo único e irrepetible. No existe ningún factor que nos haga pensar que una persona nacida o que viva en un territorio sea mejor o peor que otra que viva o haya nacido en otro lugar.
Y luego existen los políticos, los que olvidan que son personas e intentan aglutinar a aquellos (a quienes tendrían que representar y servir) para fomentar su orgullo nacionalista como pedestal para su propia grandeza y poder. Para ello usan poderosos medios, como la educación a todos los niveles, también en los medios de comunicación, y cada cual cuenta la historia a su manera de modo que aparezcan como héroes frente a los villanos. Esto se da no solo en los políticos, también en líderes religiosos.
Las consecuencias de fomentar este orgullo nacionalista, o religioso, o de cualquier tipo, terminan siendo violentas y destructivas. El único antídoto esta en el sentimiento de pertenecer a una misma especie, el sentimiento y el anhelo de libertad, igualdad y fraternidad, que solo unidas son auténticas, y nos impulsan a construir puentes, casas comunes, sueños y felicidad.
Que los líderes se bajen de sus púlpitos y tribunas, que las personas despierten de esta farsa, y sean capaces de descubrir en el otro a un semejante diferente. Esto no se consigue a fuerza de leyes y decretos ni de la fuerza policial, tiene que nacer desde la conciencia personal.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

No soy extranjera.

     No quiero llamarte extranjera, mi tierra es tu tierra, la misma vida nos sustenta a todas. Es un duro camino la vida, la tierra tiembla, los vientos y el agua nos azotan, y lloramos a nuestros muertos y nuestros hogares destruidos. 
     No quiero construir muros, ni bombas que me hagan sentir más fuerte que tú, que me hagan pensar que puedo destruirte, aniquilar toda tu tierra. Quiero construir puentes, hogares seguros que nos acojan, labrar la tierra para que todos tengamos alimentos, acompañar a los más débiles y disfrutar de cada instante juntas.
     Ellos, los que tienen el poder, se creen dioses, dioses ridículos que rompen la fraternidad y la solidaridad entre nosotras. Son pura farsa. 
      Somos responsable de nuestra rosa, construyamos vida entre todas.


jueves, 8 de junio de 2017

Gracias, Ignacio Echeverría.

Nos espantamos, nos horrorizamos, pensamos que todo está perdido. La oscuridad es tan densa que dejamos de creer que pueda haber luz al final del túnel. Entonces ocurre algo imprevisto que rompe la negritud en mil pedazos e ilumina todo el camino. 

Una chispa de luz es más potente que toda la oscuridad del Universo. Un gesto sencillo, valiente, desde el corazón y la generosidad, desnudo de accesorios y banderas, en nombre de ningún dios, un acto quijotesco incluso: enfrentarse a unos terroristas enloquecidos con un monopatín, un instrumento de juego y alegría.
¡ Gracias, Ignacio! Tu luz brilla al final del túnel. 

martes, 9 de mayo de 2017

Mujeres, sin complejos.

Es joven, con gafas. Me fijo en sus manos y sus uñas pequeñas, cortas y sin pintar, mientra teclea mis datos en el ordenador. Pelo corto. Sin maquillaje. No lleva pendientes, ni pulseras, ni collares. Bata blanca. Mi doctora. Amable, eficiente, responsable de mi salud. Me siento segura y cuidada. También aliviada. Mientras esperaba a ser atendida me había fijado en otras dos pacientes: incluso me comparé con ellas al observar sus uñas de pies y manos perfectamente esmaltadas de rojo, la armonía entre bolsos, zapatos, y accesorios (pañuelos, joyas...). Pensé que yo era y había sido toda mi vida un desastre. Pero al entrar en la consulta, ante la sonrisa de mi doctora, todos mis complejos desaparecieron.


viernes, 5 de mayo de 2017

Enseñar a mirar: un cuento para pequeños y mayores.

Si miramos a nuestros niños con ojos brillantes de cariño y aprecio, nuestros niños brillarán. Si les enseñamos a mirarse con los ojos del Arco Iris, a quererse y apreciarse tal como son, les haremos capaces de ser felices incluso en las adversidades, que sabemos no son pocas a lo largo de la vida de todas nosotras. Si les enseñamos a mirar del mismo modo a los demás, habremos puestos los cimientos para que sean los ciudadanos y ciudadanas que construyan una sociedad respetuosa con la diversidad.

Nuría y yo tuvimos el privilegio de contarles y explicarles el Cuento del Arco Iris a los pequeños del Colegio Legazpi de Arroyomolinos el pasado 24 de abril. El viejo búho les hizo su regalo: enseñarles a cambiar los ojos tristones de lluvia por los ojos brillantes del Arco Iris.
Este quiere ser también nuestro regalo para todos vosotros.



Podéis encontrar más información sobre el cuento en el siguiente enlace:


Si queréis saber más sobre el trabajo de ilustración de Nuria Gómez Vendrell, podéis entrar en su web:
www.nuriagomezvendrell.com

jueves, 30 de marzo de 2017

Dejar libre la imaginación, transformar las palabras en imágenes: Nuria Gómez Vendrell

Hoy me he despertado, he abierto las ventanas cuando el sol asomaba ya, y he encendido mi ordenador: una nueva ventana a una nueva web llena de imágenes para disfrutar y deleitarse.
Hoy las palabras se quedan cortas y doy paso a las imágenes de Nuria: no dejéis de entrar en su web, estoy segura de que os sorprenderá. 
Aquí tenéis la puerta, no dudéis en abrirla:


sábado, 25 de marzo de 2017

Un cuento a cuatro manos y a mil colores: Cuento del Arco Iris.

Os adelanto el booktrailer del "Cuento del Arco Iris" 


Una experiencia única: el cuento que le conté a mi nieto de camino al colegio, transformado en preciosas imágenes por las manos de mi hija.
Recientemente ha sido publicado por Ediciones Oblicuas.
Seguiremos contando esta hermosa historia y os avisaremos de próximas presentaciones.

...

Podéis adquirir el cuento en  http://www.edicionesoblicuas.com/.../cuento_del_arco_iris...

EDICIONESOBLICUAS.COM

Alerta roja

Los asesino de Niza,de Berlín, de Roma, en los últimos atentados terroristas, tienen un denominador común: la locura y la crueldad humana en estado puro y ciego. Se han encuadrado sus acciones  en atentados yihadistas y están provocando reacciones de miedo y también de rechazo y odio hacia el mundo del Islam. Esto es un peligroso error, que olvida quiénes son las víctimas y quiénes son los verdugos, y que empuja a muchos, quizás de modo inconsciente, a ponerse del lado del verdugo: el que odia de modo indiscriminado.


Las víctimas de estos actos son inocentes, inocentes de todos los países y de todas las creencias, también musulmanes.
Los verdugos son personas transformadas en bestias salvajes por el odio y la ceguera, donde puede prender cualquier consigna, cualquier impulso, que les haga cometer actos como los de los últimos atentados. Es cierto que el yihadismo es altamente inflamable en estas mentes perversas, pero también lo es cualquier integrismo,  que aviva la locura, como ocurrió recientemente en una mezquita de Quebec donde un joven asesinó a seis personas. O cualquier perspectiva distorsionada y discriminatoria, como el machismo, que tortura y mata todos los días a mujeres también en nuestro país; o la pedofilía, la más atroz perversión, que lleva a la tortura e incluso al asesinato de niños.
 Es preciso un marco legal, son necesarios mecanismos de defensa, no hay que caer en la ingenuidad del buenismo, cierto. Pero no nos equivoquemos. Esto sería una espiral de horrores. Estemos en alerta roja siempre: contra la bestia común del integrismo y la crueldad ciega e indiscriminada, no avivemos el odio.


martes, 14 de marzo de 2017

¿Heteropatriarcada?¿ O evolucionar a un estadio más equitativo y expresarlo con el lenguaje?

En la lengua castellana el masculino plural se considera que incluye al femenino. Por ejemplo, “todos” incluye al masculino y al femenino: así se ha entendido siempre. Hoy hay un movimiento que muestra incomodidad por esta supremacía del masculino, entendiendo que es una expresión más de la supremacía del hombre sobre la mujer. Y comienza un ensayo de cambio: @, +, x….se combinan en los masculinos plurales en lengua escrita. En lengua oral se empieza a utilizar el femenino plural, junto con el uso de masculino/ femenino: todos/todas. Reflexionando sobre este hecho, concluyo que no se trata de algo anecdótico y que las formas tienen más importancia de la que se podría suponer en un principio. Por eso pienso que es un asunto que hay que abordar en profundidad.
Los carteles de la Organización Hogar Social Madrid aparecidos hoy en varias facultades de la Universidad Complutense ridiculizan estos ensayos y reivindican el castellano "de siempre" y critican el feminismo radical. Pero no podemos olvidar que la lengua evoluciona con los cambios sociales, y un cambio hacia un estadio más equitativo e igualitario trae consigo un lenguaje que lo exprese.

Por mi parte, he empezado a feminizar mi lenguaje usando lo que llamo "femenino inclusivo".El empleo del femenino plural, en legua escrita y hablada, “todas”, por ejemplo, no debe ser una expresión de revanchismo y de tomar la supremacía sobre el hombre sino de inclusión femenina. La mujer hace sentir su presencia en la realidad al mismo nivel que el hombre. Así, cuando una mujer habla o escribe, debería emplear el femenino inclusivo, una nueva categoría gramatical que respetando la estructura y la armonía de la lengua castellana, sin desmesuras ridículas, introduce una nueva visión de la realidad. Pero al mismo tiempo, cuando un hombre habla o escribe, debería por la misma razón seguir empleando el masculino plural inclusivo, realmente inclusivo. Femenino inclusivo, masculino inclusivo, conviviendo en plano de igualdad. No se trataría de revertir el plano de supremacía de un género sobre otro sino de conseguir un plano equitativo. Las mujeres hemos estado, y muchas siguen estando en la actualidad, en situación de inferioridad. Pero los seres humanos hemos nacido libres e iguales. Es esta libertad y esta igualdad por la que hay que luchar. Nunca por revertir el orden para establecer otros desequilibrios. Y esto, en lo grande y en lo pequeño, en lo doméstico y en lo público, en el fondo y en la forma, desde el principio. El cambio gramatical del castellano podría ser un buen ejemplo. La magia trasformadora de las palabras, de la gramática, ese podría ser el reto.

Por lo anteriormente expuesto, me permitiré usar en aquellas ocasiones que no supongan deformar la belleza de la lengua ni dificultar su comprensión esta licencia gramatical: el femenino inclusivo, principalmente como sujeto, con el que pretendo hacer emerger la presencia femenina en la realidad. Es un sencillo gesto por la equidad, por la paz, que se construye siempre desde la inclusión. El femenino plural inclusivo es mi aportación.

jueves, 2 de marzo de 2017

La raíz del conflicto: la ceguera que nos impide ver al "otro"

Escucho estos días dos conflictos aparentemente opuestos pero en el fondo semejantes. La raíz de ambos conflictos es la incapacidad de mirar "al otro" con aprecio y respeto, con curiosidad incluso por descubrir la riqueza que nos puede aportar desde su diferencia, con deseo de entendimiento y empatía.
Me atrevo a decir que este es el denominador común de todos los conflictos.
A lo largo de mi vida he acumulado una preciosa riqueza: encuentros con "otros", personas de otras culturas, de otras razas, de otras creencias, y el sentirme acogida por ellas con el mismo aprecio y cariño con el que yo las he acogido. 
Hay que desmontar los conflictos, la espiral conflictiva que los engorda y que nos envenena, es necesario un "desarme" de agravios y desagravios.
Quiero compartir aquí algunos párrafos de un ensayo en el que llevo tiempo trabajando: "Punto de encuentro, más allá de los mitos":
"Jesús significa dignidad humana, hasta límites insospechados.
 Para Jesús no existe “el otro”, no existen las barreras. Camina entre nosotras, camina entre pequeños y es uno de ellos. Es conmovedor leer como le acusan y reprochan por su proximidad con los que son considerados pecadores, proscritos. En la mirada de Jesús descubro su mensaje vital: somos uno, no existe el otro.
Jesús significa proximidad,  por más que en su afán por divinizarlo la Iglesia haya tratado de alejarlo, de ocultarlo bajo el velo del misterio. 
Es el infinito corazón maternal, para el que no hay hijos mejores o peores, todos son infinitamente amados. 
Jesús no puede significar exclusión, menosprecio, odio o condena, de aquellos que eligen otro nombre, el que han recibido de otras tradiciones o de otras creencias,  para nombrar el sentido de sus vidas".
Mi percepción de lo que significa la figura de Jesús me hace incomprensible los acontecimientos de estos días: el mensaje ampliamente difundido de la asociación católica "Haztoír" que hiere a las personas, especialmente niños y niñas que puedan tener orientación sexual LGTBI por un lado, y el espectáculo ganador de la Gala de Drag Queen del Carnaval de las Palmas de Gran Canarias, que hiere la sensibilidad de muchas personas para los que la Figura de María y Jesús tiene un profundo significado en sus vidas.
No pretendo atacar la libertad de expresión, simplemente quiero expresar mi opinión: yo no lo haría. 
No es el camino para la convivencia pacífica.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Las guerras no se ganan, las guerras son la mayor derrota de la Humanidad.

Escucho estos días las palabras del recién proclamado Presidente de los Estados Unidos: “Tenemos que volver a ganar guerras”. Me produce tal impresión que me cuesta reaccionar, por lo brutal y primitivo de la afirmación. Las guerras no se ganan, las guerras en si son la mayor derrota de la humanidad, y cuanto más complejo es el orden mundial y más refinada la tecnología armamentística más profunda e irreversible es la derrota.

Imgen: cultura.biografieonline.it

sábado, 28 de enero de 2017

No se pueden construir muros, ni hay fronteras para la maldad.

No se pueden construir muros, ni hay fronteras para la maldad. El fanatismo, la crueldad, la violencia, los abusos, la locura, la sociopatía, la depravación, no discriminan a la hora de anidar en la mente humana: ni la raza, ni la inclinación sexual, ni la religión, ni la clase social es factor determinante. 


Las últimas medidas adoptadas por el Presidente de los Estados Unidos se fundamentan en el principio contrario y por ello además de inútiles son tremendamente injustas y ofensivas.
Son inútiles, porque entre los actuales ciudadanos de los Estados Unidos, también entre los de raza blanca y religión cristiana, los habrá capaces de ser dañinos para sus conciudadanos.
Son injustas y ofensivas, porque excluyen a innumerables personas honradas, buenas, que contribuyen al bien común de la sociedad, sean de la raza que sea, de la nacionalidad o religión que sean: iraníes, sirios, mejicanos, musulmanes...
Son despiadadas, porque cierran la puerta a miles y miles de personas que vienen justamente huyendo de la guerra o la miseria, la peor maldad.
No puedo evitar expresar el profundo dolor que siento por las personas que sufrirán las consecuencias de estas medidas. Pero por oscuro que sea el horizonte, debemos seguir esperando que la luz de la razón y la compasión humana acabe imponiéndose.

Caminando hacia ese punto de encuentro, ese abrazo con todo, que se traduce en acciones llenas de comprensión y compasión.

Hago una pausa durante un tiempo, para internarme en ese camino en búsqueda de respuestas.  "...somos conscientes de nuestra ...