jueves, 31 de diciembre de 2015

Feliz 2016



Año Nuevo.
Buena Nueva.
Eterno renacer.
Eterno recomenzar.
A través del camino nos vamos dejando la piel, una y otra vez.
Para volver a nacer, cada día, cada instante.
Marcamos los días, marcamos los meses, marcamos los años.
Y deseamos que sea nuevo el mañana. Lo deseamos, pero no basta.
No basta desear, hay que arar la tierra y regarla de sudor. Luego caerá la lluvia y el sol hará germinar las semillas.


Nueva cosecha, nuevo año.
Nuevo corazón, más grande, más transparente, cada una. Y cambiará el Universo.
Feliz Año Nuevo.

imagen: abstract_sanity. blogspot.com

martes, 29 de diciembre de 2015

Urgencias

   Urge la Ley de Emergencia Social, insiste Pablo Iglesias. Se trata de establecer por Ley medidas para proporcionar a las personas el marco para una vida digna: vivienda, recursos imprescindibles, sanidad. Es justo empezar por estas medidas. Pero conviene no olvidar que lo que devuelve la dignidad a las personas es tener un empleo digno. Y para ello hay que concluir lo antes posibles el circo electoral y ponerse cada una a su tarea: los políticos a legislar para crear el marco justo y equitativo que permita a todas las personas vivir con dignidad.
   Pienso en lo que está sucediendo en Cataluña, y de rebote en toda España, y siento una profunda indignación. Que de un censo de votantes de más de 5 millones de personas, poco más de 3.000 personas tengan en sus manos el destino de la mayoría, en debates que terminan en empates de 1515 contra 1.515 me resulta incomprensible. Mientras, la Comunidad está al borde de la quiebra. Carece de lógica, de mesura, de la mínima cordura. Es un lamentable, por no decir doloroso, espectáculo.
   No estoy en contra del derecho a decidir de los pueblos, no temo la ruptura de un país, no estoy en contra de la nueva política de participación ciudadana: estoy en contra de la locura y el absurdo. 
   Si realmente amamos a nuestro país, llamémoslo España o Cataluña, si realmente nos importa la gente, nuestra gente, pongamos un poco de cordura y mesura a los procesos. Si las nuevas formas de hacer política no ponen medidas de sensatez que impidan que se repitan situaciones como la de Cataluña, matarán uno de los intentos más esperanzadores por crear  un sistema social y político en el que toda la ciudadanía alcanza su madurez participativa.


lunes, 28 de diciembre de 2015

La CUP y el extraño viaje.

   Desde el fenómeno del 15M he pensado que existía otra forma de hacer política donde la participación ciudadana y la horizontalidad debían ser rasgos esenciales. La aparición de Candidaturas de Unidad Popular, de partidos como Podemos, o EQUO, que lleva trabajando de modo horizontal y participativo desde su creación hace 4 años, son la consecuencia lógica de este cambio de modelo político. Pero como todo cambio innovador, está sujeto a errores. Estos errores, sin embargo, no deberían llevarnos a tapiar la nueva vía abierta y volver al camino trillado, sino a corregirlos para seguir avanzando.
   Pienso que lo sucedido en Cataluña con el resultado del extraño empate en la asamblea de la CUP es uno de esos errores.
   Un grupo de personas deciden embarcarse en un viaje. Antes de emprender el viaje, deliberan el destino que quieren alcanzar, se proveen de todo lo necesario, y se organizan para llevar el barco a su destino. Anuncian abiertamente ese destino al que apuntan sus esfuerzos y las condiciones para alcanzarlo y para embarcarse en el grupo, aceptando a todas aquellas personas que quieran unirse en ese viaje a Ítaca. Durante el viaje oirán voces de sirenas, serán atacados por cíclopes y magas, pero permanecerán unidos por una utopía compartida. Cambiar de destino supondría una traición a los que se embarcaron soñando con esa tierra, a los que se empeñaron y dejaron atrás otras patrias.
   Pues bien, en esta fábula el destino significa el programa. Por desgracia no se le presta suficiente atención: es en el programa donde debe darse la máxima participación, es el programa el modelo social y económico, la nueva tierra, a la que se pretende llegar. Entre todas se fija, y se expone abiertamente para conocimiento de todas las personas que quieran embarcarse en la tarea de edificar esa nueva ciudad. Y una vez se emprende el viaje, una vez las personas deciden con su activismo o simplemente con su voto, que ese es el programa, el  destino que desean, se emprende el viaje. Nunca se puede decidir en contra del destino, de lo que todas decidieron, ni mucho menos está decisión debe quedar abierta a extraños ajenos e incluso enemigos de dicho destino. Esto es lo que ha ocurrido en la votación de la CUP en Cataluña, y en otros casos de experiencias semejantes. Es el peligro de las asambleas abiertas, sin ningún tipo de censo o de control serio de las personas que deciden, o abriendo espacios de decisión sobre asuntos que suponen un cambio de rumbo. Por ejemplo, el respeto a los DDHH, o la protección del medioambiente, para partidos como EQUO : nunca podrá estar abierto a debate nada que atente contra estos principios que son esenciales en el programa. Se podrá debatir el cómo, nunca el qué.

domingo, 27 de diciembre de 2015

La tierra se mueve, y no es el ombligo del Universo.

   Hay muchas posibilidades de que haya vida en otros planetas, en otros sistemas solares, en otras galaxias. Los científicos se afanan en descubrir señales de vida inteligente en el Universo. ¿Para qué? podríamos pensar. Quizás simplemente par conocer mejor quiénes somos, para tener otra perspectiva de nosotras mismas, demasiado acostumbradas a creernos el ombligo del Universo.
   Hemos construido nuestra cosmovisión creyéndonos ese centro, y un centro estable y duradero. Y de ahí nuestro modo de vida, nuestros sistemas económicos y sociales. De ahí también nuestras neurosis y nuestro desconcierto: porque en un rincón de nuestra conciencia algo nos dice que no es así: que nada es seguro, que nada es estable, que nada es duradero, aun sin percibir cómo la tierra a nuestros pies es un planeta errante como todos los demás flotando en el Universo.
   Todo se sostiene en un equilibrio de fuerzas y atracciones, todo danza siguiendo pautas que no podemos ni remotamente imaginar, todo se deshace y se rehace, y una misma energía se transforma sin cesar. Y en medio de esta danza, de esta sinfonía, ¿qué somos? No podemos entender lo que somos sin entender en el seno de que realidad nos movemos, esa realidad infinita de la que participamos. 
   Cerramos los ojos de nuestro interior, y nos volvemos a la vida cotidiana, a los quehaceres y al olvido. A veces por miedo al abismo no nos atrevemos a levantar los ojos al infinito y descubrir nuestra verdadera medida. O bien podemos pensar que estas elucubraciones solo sirven para alienarnos y distraernos de nuestras tareas. Sin embargo, pienso que es todo lo contrario: intuir, aunque sea de lejos, lo que somos, nuestra verdadera medida y nuestra verdadera situación inestable, debería aportarnos serenidad y no por eso dejaríamos de realizar nuestras tareas cotidianas, al contrario, le daríamos su verdadero valor. Intuiríamos por qué y para qué, y desaparecería la tensión entre la conciencia reprimida de lo que realmente somos y lo que pretendemos ser. Vivimos una mentira. Y la verdad es mucho más hermosa. 

jueves, 24 de diciembre de 2015

Kintsugi o la eterna Navidad




   Reflexionando sobre el sentido de la Navidad, me ha venido a la mente una de las más bellas imágenes que he descubierto: la vasija rota, recompuestos sus pedazos con oro. Es el arte Kintsugi, arte japonés de reparar de este modo los objetos rotos. De esta forma el objeto adquiere un mayor valor.
   Con el paso del tiempo mi visión de la realidad y de las personas cambia: cada vez descubro más personas rotas. Todas, de algún modo, lo estamos. Todas tenemos alguna tara, todas escondemos alguna pena, alguna pérdida, o lamentamos el mal que causamos o el bien que dejamos de hacer. Nuestros cuerpos enferman, o siempre han estado enfermos, siempre ha habido una enfermedad latente en algún rincón, conviven o en-viven en nuestro cuerpo virus y bacterias durmientes o apaciguadas, y en cualquier caso nuestro reloj biológico se puso en marcha en el mismo momento en que fuimos concebidas consumiendo un tiempo finito. No poseemos la verdad, ni la sabiduría, ni el poder. Así somos, todas. Ni Reyes, ni Emperadores, ni Diputados, ni Presidentes, ni Papa se libran. No veo motivo de veneración ni de inclinar la cabeza ante ninguno. 
   ¿Habrá algún dios en quien creer? Lo descubro en la vasija rota, contemplada con la esperanza y la ternura que la repara y la revaloriza. Lo descubro en el mensaje que llega de antiguo, cuando se veneraban como dioses a los emperadores y nos señaló que dios era aquel niño refugiado que no encontraba hogar y nació en un pesebre. Por supuesto que el mensaje encolerizó a los poderosos, y terminaron asesinando a aquel niño cuando empezó a anunciar que todos éramos hermanos, que él también era dios y que todos lo éramos. Era, es,  la ternura que nos repara y revaloriza. Nada es irrompible, nada es desechable. Ha muerto el emperador, ha nacido un niño. Y su sonrisa nos anuncia que hay esperanza.

imagen. juananolipnl.blogspot.com



miércoles, 23 de diciembre de 2015

Navidad, otra mirada.

   De nuevo me encuentro con el dilema de los opuesto, entre la figura del buen salvaje a quien la sociedad pervierte o la del hombre como un lobo para el hombre. Y de nuevo busco el equilibrio entre estos opuestos. Las personas son buenas y malas, por decirlo con palabras sencillas.  
   No podemos caminar por la vida pensando que todo el mundo es bueno, ni siquiera lo somas cada una de nosotras. Ni podemos caminar con la espalda pegada a la pared, temiendo que cualquier prójimo pueda pegarnos una puñalada traicionera. Y aquí se me ocurre que la Navidad puede significar esta armonía porque supone otra mirada sobre los demás y sobre cada una de nosotras mismas: la mirada de la ternura.
   La mirada de la ternura nos descubre que somos seres dignos de ser amados, eso significa la Navidad. No porque seamos una maravilla ni mucho menos,  sino porque somos dignos de ser amados con  nuestras luces y nuestras sombras. 
   Dice un proverbio ruandés que la belleza está en los ojos del que mira, yo añadiría que también lo está la bondad. Es la mirada lo que transforma la realidad. Una mirada que sabe ver en el niño, y el adolescente promesas, y en el anciano y el enfermo todos los recuerdos hermosos del pasado. La mirada llena de memoria y de paisajes anticipados. La mirada que ahonda en los ojos del otro hasta descubrir y afirmar la luz escondida de belleza y bondad que late en todas las personas. Esa mirada transforma al que mira y al que es mirado.
   La realidad la transforma la acción, es cierto. Pero la acción no es positiva sino la precede la mirada que descubre y afirma la belleza en una misma y en todos los seres, a pesar de todo.
Feliz Navidad.

martes, 22 de diciembre de 2015

Mi querida España, esta España mía, esta España nuestra. ¿O no?

Cada día me convenzo más de la continua presencia de opuestos en nuestras vidas y de la necesidad de armonizarlos. Como me explicaron una vez con la teoría del caos, hay una tendencia hacia los extremos y un nuevo movimiento hacia la armonía en el equilibrio entre ellos.
Después de estas agotadoras campañas, elección tras elección, muchas personas sentimos una acuciante necesidad de armonía, de serenidad, de superar los conflictos y comenzar a buscar soluciones a los problemas cotidianos de la gente.
Y en este marco nos encontramos de nuevo con dos opuestos que ensombrecen el horizonte y amenazan tormenta: la postura de una España unida, de una Nación que se siente amenazada de ruptura, y en contraposición, los independentismos en Cataluña principalmente y en el País Vasco.
Si reducimos el conflicto al mínimo común denominador, diría que es el mismo eterno conflicto que existe entre individuo y colectividad, únicamente que en este caso se trata de un individuo colectivo dentro de una colectividad más amplia.
¿Individuo o colectividad? ¿Interés individual o interés colectivo? Pienso que por instinto cada individuo busca su propio interés, es el instinto de supervivencia. Pero al mismo tiempo, somos seres sociales y sólo sobrevivimos en sociedad. Junto con el sentimiento individualista, existen también los sentimientos de empatía, compasión y solidaridad. Sólo armonizando estos sentimientos contrapuestos, nos realizamos como personas. Esto es aplicable también a los conflictos entre identidades colectivas incluidas en entidades más amplias como es el caso del conflicto entre la postura que defiende una España uninacional  y la postura de los independentistas catalanes, vascos o gallegos.
Se trata de aplicar la misma cordura que en el conflicto individuo-colectividad ( reducida al mínimo, por ejemplo en el núcleo familiar). Cada individuo debe ser radicalmente respetado en su unicidad, apreciado en su diferencia, respetando su libertad y permitiéndole hacer sus propias opciones; al mismo tiempo todos los individuos deben mostrar la misma actitud respetuosa que exigen para sí, y el mismo aprecio, Y por último, todos los individuos deben comprender que solo podrán desarrollarse y alcanzar su plenitud en la colectividad, contribuyendo de modo equitativo al Bien Común.
En este difícil momento poselectoral, deseo fervientemente, por el Bien Común de la gente, que la cordura, la armonía, la buena voluntad se impongan al conflicto entre opuestos. Nos jugamos mucho, nos jugamos demasiado. En serio, por la gente.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Estas Navidades, regala palabras para la Paz.


Palabras para la paz: esas son las palabras que deseo encontrar, que siempre he buscado. Ese es el camino que quiero señalar con mi escritura.

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Dicen que los autores repiten un mismo estribillo a lo largo de todas sus creaciones, y pienso que en mi caso es totalmente cierto. 

Hoy como ayer, como siempre, avanzamos en zona de guerra. A veces esa guerra se manifiesta en toda su crueldad, como en Siria o en el terrorismo Yihadista, o en a franja de Gaza, en Sudán, en Mali, en Nigeria... Pero esa guerra subyace en el complejo sistema de la sociedad humana, porque forma parte de la misma naturaleza humana. No habrá paz sin libertad, sin justicia, sin solidaridad. Libertad, igualdad, fraternidad: solo juntas son auténticas y fundamentan la convivencia pacífica. No habrá paz sin lucidez para descubrir lo que realmente importa para que el ser humano y la sociedad sean felices. Es preciso un profundo cambio de mentalidad, el despertar de una nueva conciencia.

La paz se construye con la acción por la libertad, la justicia y la solidaridad. La paz se construye desde las mentes de las personas, de ahí la importancia fundamental de la educación.La paz nace en el corazón humano desde sus raíces, desde una motivación profunda, desde una espiritualidad universal, sea o no religiosa.

Miel de Acacias y Mi hermosa Ruanda son palabras para la paz; las dos son palabras para una paz que llega a través de un camino doloroso y desgarrador, atravesando y sobreviviendo a la experiencia del terrorismo ( en este caso el de ETA, pero extrapolable a cualquier otro fanatismo) o de un genocidio como el genocidio de Ruanda. Y en las dos hay una misma fuerza, en sus múltiples y diversas caras pero que es la misma fuerza que mantiene la vida latiendo: el amor.

Disponibles en la librería Traficantes de sueños
C/ Duque de Alba, 13
28012 Madrid
Tf. 915320928
Metro Tirso de Molina

Miel de acacias disponible también en Queimada Ediciones,http://www.queimadaediciones.es/ en Amazon y versión kindle

jueves, 17 de diciembre de 2015

La violencia, mala alimaña que se reproduce con rapidez y arraiga hondo.

La violencia es una  mala alimaña que se reproduce con rapidez y arraiga hondo. Una vez que le abrimos la puerta se expande rápido y no podemos ni imaginar las consecuencias.
Un Alzamiento Nacional, el siglo pasado: ¿alguien pensó que en unos días una guerra fratricida conseguiría una sociedad justa, igualitaria, fraternal en poco tiempo? Se abrió la compuerta del odio y el rencor, y la bestia anda todavía suelta.
La guerra de Irak, aquel rayo que desde el cielo conquistaría la tierra que mana petróleo en unos meses, y he aquí que el monstruo de la guerra sigue reproduciéndose y extendiendo sus raíces.
Podríamos citar tantos ejemplos: el apoyo a los talibanes en Afganistán, las guerras en África, la guerra civil en Ruanda y el tremendo genocido, hoy la amenaza de guerra civil en Burundi...en Sudán, en Mali, en Nigeria...
Los muertos, todos los muertos y el dolor de quienes los lloran: en las guerras o en las guerrillas del terrorismo: en Siria, en Sudán, en Mali, en París, o nuestros dos compatriotas en Kabul: todos los muertos son sangre inocente derramada porque un día se abrió la compuerta de la bestia de la violencia, no importa en nombre de quién. Ningún nombre, ningún dios, ningún rey, ninguna patria vale la sangre de un inocente.
Condeno la violencia, maldita violencia. Trabajemos por reconstruir un mundo humano, el mundo de la razón y la buena voluntad de las personas.
Hoy se habla del puñetazo que un joven dio al Sr.Mariano Rajoy. Es injustificable.  Pero debemos guardarnos muy bien de usar estos hechos, las agresiones, los muertos, las guerras, en nuestro favor como un factor de propaganda. Ante la violencia debemos despojarnos de todas nuestras etiquetas y unirnos a todas las personas en una sola voz: somos humanos.

Desde la cuna, desde la escuela, enseñemos a nuestros niños y nuestros jóvenes a estar prevenidos y a no abrir jamás la puerta a la bestia. Los que hemos vivido, sabemos cuales son las consecuencias.


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Radicales

Radiales: de raíz.
En esta frenética etapa de elecciones, es importante cerrar los ojos y buscar dentro la raíz de todo. Dentro, abajo, en lo hondo, donde germinan las simientes y se arraigan las raíces.

La política es superficial, su misión es crear el marco, el ambiente, para que se desarrolle la vida de la gente.
Vemos las cosas al revés: la persona importante no es la que sale en la Televisión, sino el que nos proporciona el alimento, la vivienda, la educación de nuestros hijos e hijas, la sanación de nuestros enfermos, los que nos alegran con su arte, con su música, sus historias o sus colores...en fin, esa colmena atareada y silenciosa en la que se intercambian servicios y productos. La política debe velar para que este intercambio sea igualitario, libre y fraternal. Velar y servir para que todo sea por el Bien Común.
La política es apresurada, se mueve por encuestas y resultados cada cuatro años; la vida es sosegada, recolecta el pasado, ara el presente, siembra para el futuro. Así es la vida.
Y la política solo se regenerará cuando la ejerzan personas vitales, radicales y no oportunistas alienados. Personas capaces de alimentarse con humildad de todas las lecciones de la historia, de trabajar duro la tierra del presente, y de sembrar con generosidad mañanas para otros. Dispuestos a abandonar el sillón ligeros de equipaje, como ese sabio amigo, Pepe Mujica.

jueves, 10 de diciembre de 2015

¿La penúltima partida de la democracia?

A veces nos debatimos entre los opuestos: ¿calma o prisa? ¿ reconocer que nos están manipulando o aceptar que son las reglas del juego? ¿ luchar o rendirse? 
El paso del tiempo quebranta nuestras fuerzas físicas y mentales, y tendemos a caminar más despacio, e incluso a aconsejar calma a las personas más jóvenes. "Vísteme despacio, que tengo prisa", dice la sabiduría popular. Pero al mismo tiempo percibimos que el tiempo se acaba y que hay oportunidades que pasan muy raramente. Entre ellas la oportunidad de la paz y sus raíces, la justicia y la libertad.
El Daesh y el horror que impone a su paso arrebatando la dignidad a las personas y la propia vida sin ningún escrúpulo; los nacionalismos, como el giro a la Ultraderecha del Pueblo Francés votando al Frente Nacional; la ceguera y la indiferencia ante el evidente Cambio Climático y sus consecuencias sociales (curioso: no se habla de ello, y estamos en plena Cumbre Mundial, en nuestros debates televisivos). Y la desesperación de gente próxima que no ve salida a una situación de empobrecimiento: sin vivienda, sin casa, sin trabajo  no pueden ya esperar más. ¿Podemos esperar o tenemos que darnos prisa?
En esta situación nos encontramos a pocos días de unas elecciones generales en nuestro País. Nos dan la posibilidad de votar, de elegir, y nos preguntamos si esta posibilidad es real. Porque vamos aprendiendo que nada es lo que parece, o casi nada ¿Quién financia al Daesh, a quién le interesa la guerra de Siria, o la de Irak, y a quién le interesa ocultar los efectos de nuestro modo de vida en el Clima y en consecuencia en nuestra propia vida? ¿Quién mueve los hilos para que se organice tal o tal debate? ¿Reconocemos que están jugando con nosotras y les damos la espalda o aceptamos las reglas (tramposas) de este juego?
Y ante todo esto, el dilema principal: luchar o rendirse. El impulso vital del individuo y de la especie nos empuja a no rendirnos jamás. Rendirse, nunca. Luchar. Pero la gran pregunta es ¿cómo? Y aquí busco una respuesta en la historia y en las grandes personas que la transitaron: la paz es el camino, y la justicia, la igualdad, la fraternidad. Nos salvamos todas, o todas nos hundiremos, es cuestión de tiempo y quizás no de tanto tiempo. 
A pesar de todo, sigo esperando en este impulso vital femenino de nuestra especie y en personas capaces de liderarlo, en personas que se han metido en el sistema e intentan salvar el barco que se hunde. Por eso votaré el 20D, por si es la penúltima partida de la democracia. 

lunes, 7 de diciembre de 2015

La victoria del Frente Nacional en Francia y el niño del pijama de rayas.

Marine Le Pen ha llevado este domingo al Frente Nacional, el partido ultraderechista francés, a las cotas más altas de su historia. La formación ha acaparado en la primera vuelta de las elecciones regionales alrededor del 30% de los sufragios, por encima de Los Republicanos del exjefe del Estado Nicolas Sarkozy y de los socialistas del actual presidente François Hollande. Es un nivel nunca alcanzado hasta ahora por la ultraderecha. 
La noticia me ha hecho pensar en la novela y la película El niño del pijama de rayas, de John Boyne. Construimos vallas y muros, velamos por la pureza de nuestra sangre y nuestras costumbres, pero no sabemos si un día nuestros propios hijos e hijas se encontrarán al otro lado de la alambrada, ya sea por las circunstancias de la vida que los coloque al lado de los expulsados o por el sentimiento más digno del ser humano, la empatía, que los haga traspasar el muro y  colocarse al lado de las víctimas para compartir su trágico destino. 

John Boyne El niño del pijama de rayas

Llegó el invierno y el olvido ¿Dónde están los refugiados?

Copio una carta que me llega de Avaaz. De nuevo, una sacudida que nos haga recuperar la humanidad. Difundid. 
Y de nuevo las palabras insistentes desde París de los que luchan contra el Cambio Clmático, origen de hambre y de guerra. ¡Basta ya!


Queridos amigos y amigas:

Están huyendo del terror... Escapando de una violencia tan brutal como la de los atentados que han sacudido París, Beirut y Bamako. Y aun así, a menos que actuemos ahora, corren el riesgo de convertirse en chivos expiatorios.

Hoy más que nunca, miles de mujeres, hombres y niños están llegando a las fronteras de Europa -- hambrientos, exhaustos, enfermos -- con la única esperanza de que alguien abra pronto una puerta y que la pesadilla de la que huyen se haya terminado.

Pero el mal tiempo acecha y la perspectiva de un invierno gélido, que para muchos podría ser mortal, no está moviendo a los gobiernos a actuar. Al contrario, están construyendo vallas cada vez más altas para mantener fuera a los refugiados.

Ahora nosotros, la gente corriente, somos la principal fuente de esperanza de aquellos que se encuentran atrapados entre los muros de la vergüenza de Europa.

Si somos muchos los que aportemos una pequeña suma ya, podremos financiar un proyecto de la ONU para que miles de personas bloqueadas en las fronteras, desamparadas y expuestas a un frío glacial puedan llegar a centros donde estarán protegidas y a salvo. Además, haremos campañas para ayudar a cientos de familias de refugiados a encontrar cobijo para el invierno.

Esta es una de las mejores formas de decir a los extremistas que el mundo no se va a dividir. No hay tiempo que perder. Únete para llevar esperanza al otro lado de las vallas:



Desde los bosques de Eslovenia hasta las islas griegas, pasando por las calles de Londres y Berlín, profesores, pescadores, pensionistas y jóvenes, incluidos muchos miembros de Avaaz, han dado un paso adelante para tender una mano a decenas de miles de refugiados -- ellos son los héroes olvidados de esta tragedia que crece cada día. Durante los últimos 5 meses, nuestra comunidad ha financiado operaciones privadas de rescate marítimo que han salvado miles de vidas, y ha puesto en marcha un proyecto en el que miles de miembros de Avaaz han ofrecido apoyo, e incluso alojamiento, a quienes huyen de la guerra. También hemos montado una potente campaña de 1,2 millones de firmas gracias a la cual hemos podido presionar a los dirigentes mundiales para que ofrezcan asilo a cientos de miles de refugiados.

Los recientes atentados han hecho que esta batalla sea ahora mucho más ardua. Pero, si recaudamos lo suficiente, podremos realizar todas estas cosas:
  • Ayudar a la Agencia de Refugiados de la ONU a facilitar los vehículos necesarios para transportar y proteger a miles de refugiados indefensos, bloqueados a lo largo de las fronteras europeas, para que puedan salir de los puntos de llegada, situados en tierra de nadie, y llegar a centros de tránsito o de acogida donde estén a salvo.
  • Lanzar una campaña para garantizar que Grecia facilite a los refugiados un acceso seguro y legal a su frontera terrestre como forma de evitar más muertes por ahogamiento.
  • Aumentar la presión a los gobiernos europeos para asegurar que cumplan y amplíen su promesa de trasladar y acoger a refugiados por toda Europa inmediatamente.
  • Llevar a cabo acciones estratégicas rápidas para contrarrestar el alarmismo y el odio hacia los refugiados.
Es fácil caer en el desánimo por la tremenda magnitud de esta crisis y sus causas fundamentales. Aun así, esto no puede ser excusa para no actuar. Nuestra increíble comunidad se creó para momentos como este -- vamos a apoyar a estos hombres y mujeres valientes que desafían a la muerte y al terror luchando por la seguridad y la libertad de sus pequeños y sus mayores. Y apoyemos también a los héroes olvidados que, día tras día, trabajan sin descanso para mantener vivas las esperanzas de los refugiados.

Haz clic abajo para ayudar a hacerlo posible:


Ya sea en respuesta al ciclón más devastador de la historia de Birmania o a la terrible epidemia del Ébola… Cuando otros recurrían al cinismo y a la desesperación ante sobrecogedores peligros ambientales o sociales, nuestra comunidad mostraba, una y otra vez, una combinación única de humanidad, coraje y determinación. Y vamos a volverlo a hacer.

Con esperanza y gratitud,

Luis, Emma, Mais, Marigona, Antonia, Ricken y todo el equipo de Avaaz

Más Información:

El bloqueo de las fronteras y el invierno ponen a miles de refugiados en una situación insostenible (Euronews)
http://es.euronews.com/2015/11/25/el-bloqueo-de-las-fronteras-y-el-invierno-ponen-a-miles-de-refugiados-en-una/

UE apuraría medidas para evitar masivas muertes de refugiados ante el invierno (La Mañana de Córdoba)
http://www.lmcordoba.com.ar/nota/221791_ue-apuraria-medidas-para-evitar-masivas-muertes-de-refugiados-ante-el-invierno

Polonia cierra sus fronteras a refugiados tras los ataques de París (El Economista)
http://eleconomista.com.mx/internacional/2015/11/14/polonia-cierra-sus-fronteras-refugiados-tras-ataques-paris

Más trabas para los refugiados: algunos gobiernos de Europa, en jaque tras el 13N (Vozpópuli)
http://vozpopuli.com/actualidad/71862-mas-trabas-para-los-refugiados-algunos-gobiernos-de-europa-en-jaque-tras-el-13n

Europa: Vuelven los muros (El País)
http://elpais.com/elpais/2015/11/30/opinion/1448882090_717765.html

domingo, 6 de diciembre de 2015

Ingredientes para la confluencia.

Estamos en campaña electoral, saturadas de mensajes y debates, muchas veces debates entre representantes de partidos que comparten causas comunes pero que no han sido capaces de confluir y ahora se ven abocados a enfrentarse.
Ningún guiso es sabroso si no cuenta con suficientes y variados ingredientes; también importa que los ingredientes sean de buena calidad. La variedad es una riqueza, la realidad no es monolítica y solo la suma de puntos de vista distintos darán una visión aproximada de la realidad, y digo aproximada porque no creo en una respuesta o verdad absoluta. Ahora contemplo y escucho argumentos y defensas de programas, lamentando que una real confluencia por el Bien Común de la gente no haya sido posible. Pero no pierdo la esperanza en la inteligencia colectiva, y espero que después de esta alborotada y ruidosa etapa de campaña electoral, cuando se baje el telón y haya que empezar a trabajar, se dejen atrás las diferencias y se confluya en una causa común: por un mundo más justo, por la dignidad de todas las personas, por el futuro de nuestros descendientes, por la tierra que se nos presta.


sábado, 5 de diciembre de 2015

Yo votaré EQUO el 20D.

Empieza la campaña, y desde estos renglones apoyo a las personas que quiero que me representen.
Creo en las personas, con todas sus limitaciones y sombras, sobre todo en las personas que conozco, a las que he visto trabajar y comprometerse, saliendo muchas veces de su zona de confort para embarcarse en la aventura de trabajar por el Bien General, por el Bien Común. Las puedo nombrar, son compañeros y compañeras de EQUO comprometidas en gobiernos municipales junto con otros compañeros y compañeras de otros partidos, y ahora algunos y algunas trabajando en las listas de Podemos para llegar al Congreso de los Diputados el 20D. Rosa Martínez, Juantxo López de Uralde, María Pastor, Pablo Aldama...y mis compañeras en gobiernos municipales: Inés Sabanés, Inma Torres, Ruth Pascual...por nombrar a algunas.

Creo en las ideas que EQUO representa, la Justicia Social y la Equidad, la democracia y la horizontalidad de la que soy testigo (a pesar de estar en proceso y de errores que se hayan podido cometer) En la ecología política, la gran olvidada y denostada, cuando en realidad va de la mano con la justicia social y el empleo, con el bienestar de las personas, de todas las personas del Planeta (¡qué pronto nos hemos olvidado de los refugiados!) y del futuro de nuestros nietos y nietas: sin ecología no hay futuro; en el ecofeminismo, en la equidad de género, en el papel de la mujer en la sociedad: sin mujeres no hay democracia, como dice Rosa Martínez. EQUO es un partido del futuro, me han dicho. No verás cumplidos sus objetivos, me repiten. Quizás, pero ya no se puede esperar y tenemos que estar en el presente, por eso entiendo que hayamos aceptado incluirnos en las listas de Podemos.

He estado al margen de la política durante una gran parte de mi vida, limitándome a participar cada cuatro años en las elecciones. El Movimiento 15M me hizo sentir la necesidad de participar de modo más activo, a pesar de la desafección y derrotismo que nos podría hacer pensar que todo es inútil, que nada podemos hacer. Es cierto que el activismo social en el amplio abanico de las Organizaciones no Gubernamentales ofrece inmensas posibilidades de compromiso social sin necesidad de implicarse en política, pero es urgente que personas honestas y comprometidas estén dentro de las instituciones. Apoyar a estas personas en la medida de nuestras posibilidades es también un modo de compromiso social.

Y el 20 D votaré a Podemos, sabiendo que hay aspectos que no me convencen, que hay mucho que mejorar, que hace falta lucidez y humildad para reconocer las deficiencias, mucha generosidad y vigilancia para hacer efectiva la regeneración política. Mucho sentido común ( aquí recuerdo a Mujica, sus palabras, sus gestos, su vida, su realismo). Votaré a EQUO, votaré a las personas que quiero que me representen.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Por ellos y por nuestro planeta, alcemos la voz alto y claro.

No nos quedemos calladas, no nos quedemos quietas, no nos quedemos resignadas. Hablemos, caminemos, luchemos.
No somos ingenuos, sabemos de Cumbres y grandes palabras, sabemos de pactos y alianzas, sabemos de intereses privados (ocultos o no tan ocultos) que mandan sobre el Bien Común de las personas y su hogar, nuestro planeta. Pero somos gente, y la gente tiene corazón. Nada ocurre sin que tenga una consecuencia, todo está encadenado: el hambre, la guerra y la muerte; el ayer, el hoy y el mañana. Cada una de nosotras somos parte también de la solución y del camino. La Justicia, la Paz y la Fraternidad; los Derechos Humanos Universales.
Por eso salgamos unidas por un mismo impulso, el impulso de la supervivencia global.
Seamos una más entre todas: Marcha Mundial por el Clima.

Imagen: la imagen me llega por redes sin mencionar el autor: a ese autor anónimo le ruego permita que difunda la súplica de ese niño.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Que Manuela Carmena no sea feliz dice mucho a su favor.


Se ha comentado mucho las declaraciones de Manuela Carmena a Maruja Torres en las que manifestaba no sentirse feliz, y se le ha criticado por ello. Sin embargo, en mi opinión, esas declaraciones dicen mucho a su favor.
Es evidente que el ejercicio de la política supone internarse en un terreno pantanoso, donde la corrupción y el engaño son elementos habituales. Es normal que las personas que acometen el ejercicio político habiendo asimilado o habiendo sido asimiladas por estos contravalores se sientan cómodas, como peces en el agua        ( aunque el agua sea fango), y deseen perpetuar su estancia en esos parajes. Por eso tampoco debe sorprender que personas que aceptan el ejercicio de la política como un servicio transitorio al Bien Común se sientan incómodas e incluso infelices. Debemos sentirnos esperanzados al saber que algunas personas no son felices en política y están deseando terminar su tarea, tarea que aceptan por un compromiso social. 
Ojalá cada vez haya más hombres y mujeres políticos infelices.

domingo, 22 de noviembre de 2015

¿Por qué las declaraciones sobre empatía por parte de Manuela Carmena producen tantas reacciones?

 "La guerra es el mayor atentado a los derechos humanos y lo que impide el desarrollo social, económico y personal. Tenemos que hacer un esfuerzo para quitar de nuestros conceptos y de la imaginería el concepto de guerra". "Para evitar este terrorismo y cualquiera es fundamental trabajar muchísimo en lo que siempre se debe trabajar, para la paz, y es en el diálogo y en buscar alternativas para hacer posible que haya una empatía, para intentar ver en el otro a un ser humano, y hacer lo imposible para lo que lo llamo la educación para la paz"_ son las declaraciones de Manuela Carmena a raíz de los atentados del 13 N en París que tantas críticas han provocado en ciertos sectores de la prensa y la política de nuestro país: no es de extrañar, empatía es el concepto más antagónico a la concepción del mundo del neoliberalismo.
Pero aquí y ahora, como en otros muchos momentos y lugares de la historia humana, solo la empatía nos da las claves y las soluciones para la construcción de una sociedad civilizada.


"Hace unos meses me encontré con Mahuku, el joven cocinero de la misión. Era casi un niño cuando empezó a trabajar con nosotras y me alegré de verlo a la puerta de la misión. Cuando le llamé se volvió hacia mí, al principio creí ver una expresión de alegría en su cara, pero luego bajo la cabeza como si se avergonzara.
 _ Mahuku ¿cómo estás? Pero ¿qué te ocurre?
El se obstinaba en bajar la cabeza sin poder disimular el llanto.
Después del horror del genocidio, Ruanda intentaba recomponer su alma rota, y muchos eran los que confesaban sus crímenes esperando el perdón de sus víctimas. El pueblo se aferraba al ritual de purificación, a la catarsis nacional, para intentar liberarse del peso abominable de las atrocidades cometidas. Yo escuché la confesión de Mahuku. A veces me resultaba insoportable, lloraba con él, lloraba por Clara y Uimana, sentía toda la repulsión que puedas imaginar por el animal salvaje que estaba junto a mí, y al mismo tiempo una profunda compasión por el ser humano que luchaba por resurgir desde el fondo de aquellos ojos inyectados de sangre...

... A veces deseaba parar, pero el jefe siempre les ordenaba seguir, matar, golpear, violar. De pie sobre la capota del jeep con sus botas negras embarradas, les gritaba que eran los dueños, los amos, los nuevos dioses. Era mentira, él ahora no era ya ni un hombre. Al principio lo creyó, la primera vez que violó a una muchacha, casi una niña. Sentía todo su vigor cuando la desgarró, el placer le llegó hasta la garganta y le hizo gritar, quería seguir cuando empuñó el machete y le cortó el cuello. Tenía sed, y tuvo que emborracharse hasta perder el conocimiento. Su capitán los empujaba sin descanso, quizás a él se lo ordenaban todos los malos espíritus del bosque que se habían enfurecido contra los vivos. Se apartó del grupo y dejó que la cerveza agria le llenara la boca, resbalara por su barbilla y le abrasara el estómago. Pero siguió teniendo sed, hasta que cayó borracho sobre el fango..."

Mi hermosa Ruanda, Dolores Vendrell,  página 213, Editorial Universo

Disponible en Librería Traficantes de sueños
C/ Duque de Alba 13, Madrid
Metro Tirso de Molina

Librería Vizcaya
C/ Vizcaya nº 4
Alcorcón

jueves, 19 de noviembre de 2015

Radicales: tenemos que anclarnos en nuestra raíz.

No es la hora de la guerra, ni es la hora de rendirse: es la hora de la razón y la voluntad férrea por la justicia y la paz.
Por encima de toda diferencia, somos humanos; esa es la patria común, la casa de todas las personas: contra el fanatismo y el integrismo.
El tesón de cada una por seguir, cada una en su parcela, la suma de todos los pequeños pasos por la justicia y la paz, esa es la esperanza.
Cuanta más oscuridad haya en el túnel, más coraje y tenacidad tenemos que tener para caminar hacia la salida. Y en este camino es preciso afianzarnos en una profunda motivación, en una raíz anclada en el núcleo de nuestro ser que nos haga resistir y mantenernos firmes ocurra lo que ocurra a nuestro alrededor. En la era de la superficialidad y la inmediatez, hay que insistir en la necesidad de esta radicalidad ( de raíz) y en la necesidad de un cultivo lento y duradero, desde la infancia. La educación es la pieza fundamental, la educación en valores y en una nueva "espiritualidad", que no es un concepto ligado a "religión" sino a humanidad. Y en esta educación, todas somos responsables, comenzando por una revisión de nuestra propia raíz.

martes, 17 de noviembre de 2015

Los refugiados ¿desde cuándo, hasta cuándo?



Mi hermosa Ruanda
"...Los altavoces nos invitan a dirigirnos a la puerta de embarque. Una vez más. No es la primera vez, hemos viajado a Ruanda en varias ocasiones, formando parte de equipos de Médicos del Mundo. A Ruanda, o a Angola, o al Congo. Estallan guerras, y revueltas, y el pueblo vaga de nuevo descalzo por los caminos con un hatillo sobre la cabeza. De un campamento de refugiados a otro. Pasamos algunas temporadas intentando aliviar sus sufrimientos. Pero siempre dando un rodeo por Kyumba, para aspirar el olor de las lilas junto a los restos de Clara y Uimana, y para charlar con África, que es ya toda una mujer ruandesa..."

(Mi hermosa Ruanda, Editorial Universo, página 213)
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Disponible en la librería Traficantes de sueños
C/ Duque de Alba, 13
28012 Madrid
Tf. 915320928
Metro Tirso de Molina
http://www.traficantes.net/

domingo, 15 de noviembre de 2015

Estamos en guerra, hagamos la paz.

Hemos oído estos días declaración de guerra. Estamos en guerra.La guerra se presenta como el medio para salvaguardar la civilización. Pero la guerra es la antítesis de la civilización.La guerra, cualquier guerra, es la mayor expresión de la barbarie.

Ante lo ocurrido en París la noche del viernes 13, entiendo las reacciones de miedo, desconfianza, ira y venganza, pero creo que estos sentimientos pueden provocar la verdadera derrota: la noche de la razón y la civilización y el imperio de la guerra. Entiendo que usemos todos los medios para defender y proteger a los ciudadanos ( a todos los ciudadanos) pero no podemos dejarnos derrotar, desgarrar, crear muros de ira e intolerancia, de integrismo de uno u otro color.

Si quieres la paz, prepara la guerra, defienden los belicistas. Pero se olvidan que la paz es el camino, el único camino para la civilización humana.
No es la hora para declarar la guerra, es la hora para trabajar por la paz. Todas las personas somos responsables, nadie puede quedar indiferente: todos somos vulnerables, vulnerables de ser atacados por los lobos salvajes, vulnerables de convertirnos en lobos sanguinarios.
Construir, reconstruir la paz en un mundo herido, es la responsabilidad de todos los líderes mundiales, los líderes de todas las religiones, los líderes políticos o culturales, todas las personas capaces de conducir a otras, de modo muy especial los profesionales de la educación, los padres y madres, todas las personas anónimas. Construir la paz significa trabajar por la justicia y la igualdad, por la libertad y solidaridad entre todas las personas, el respeto a los Derechos Humanos Universales, el respeto a la diversidad cultural y religiosa, el profundo respeto a la dignidad de todas las personas.
Las guerras, lo sabemos, son semillas de guerras. La justicia, la libertad, la fraternidad, son las únicas semillas de la paz.


sábado, 14 de noviembre de 2015

Ya están dentro. Y no me refiero a "los extranjeros"

Lo ocurrido estas últimas horas horas en París no puede dejar de conmocionarnos.
Me horroriza lo ocurrido, esas personas sorprendidas por sus verdugos sin saber por qué se les arrebataba la vida, muchos de ellos jóvenes, disfrutando del comienzo del fin de semana.
Me horroriza imaginar la mirada de los asesinos, y sus sentimientos. Un pozo negro y pervertido.
Me horroriza pensar en el veneno que los pervirtió, seguro que son también jóvenes, que han cambiado el gozo de vivir por la ira, viernes de ira.
Y el grito de Dios es grande, me espanta como la mayor y perversa blasfemia (como me espantan otros gritos que enaltecen a un pueblo, una bandera o un rey por quien morir o matar).
La intolerancia, el fanatismo, la ira, la crueldad, el lobo que despierta en la noche más oscura: lo más temible. Es ese lobo dormido lo que más me espanta, porque pienso que duerme en lo profundo de todas nosotras y despierta en las noches de la civilización.
Podemos cerrar las fronteras, construir muros: olvidamos que ya están dentro, y no me refiero a los "extranjeros", me refiero a los lobos que están dentro de cada una de nosotras. No hemos sabido defendernos de estos lobos, y no hay muro que los detenga.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Reservas humanas, ¿hasta cuándo?


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Qué ocurrirá si, como predicen los científicos, vastas zonas del planeta se tornan inhabitables por efecto del cambio climático, ya sea debido a las inundaciones o a la desertización y oleadas de poblaciones se ven forzadas a desplazarse en su afán de sobrevivir? ¿Podrá convertirse la mitad del planeta en un campo de refugiados? 

(La opción positiva, Editorial Absalón, 2011 página 154)





Hace treinta años que hombres, mujeres y niños saharauis viven en campos de refugiados, muchos han nacido allí y no han conocido su patria. Hace unos días supimos de la situación en que vivían a causa de las fuertes lluvias: muchos habían perdido sus hogares y sus alimentos.

Y ahora, se levantan nuevos campamentos para refugiados sirios, afganos... ¿Nuevas reservas humanas? ¿Hasta cuándo, desde cuándo? ¿Es esta la solución?
Personas sin patria, pueblos errantes, o hacinados en reservas.
Y detrás, las guerras, el cambio climático, el rumbo errático de los actuales  modelos económicos, sociales y políticos.

Imagen: grullaseneldesierto.blogspot


martes, 10 de noviembre de 2015

Mi hermosa Ruanda, una historia de amor.

En la semana del amor, que prepara el Congreso del Amor con Mayúscula en Teruel el 13, 14 y 15 de este mes en Teruel.

(Del cuaderno de Uimana, traducido del kinyaruanda y del francés por Inés)

 Mis brazos y mi espalda son fuertes. Tengo las manos encallecidas, y el corazón. Sólo entre los brazos de Jorge puedo ser suave y tierna como un niño. Cada noche, rebusco en mis recuerdos la imagen de mi madre: su expresión altiva, su frente marcada con el hierro al rojo vivo y el hueco de su ojo izquierdo que tanto miedo me daba cuando era niña; y el calor de su mano cuando me acariciaba y me decía que no tuviese miedo, que ella me vigilaba con su único ojo sano y los espíritus de los muertos velaban mi sueño. Estrecho de nuevo el amuleto y murmuro el nombre de mi madre antes de levantarme para encender el fuego y colocar sobre el fogón el agua para preparar mi cena. Tomo un puñado de harina de sorgo y la voy mezclando lentamente con el agua. Está anocheciendo.

Después de cenar me asomo al platanar. Todas las hogueras se han apagado y sobre la oscuridad de las chozas sólo se oye el paso del viento entre las hojas de los plátanos y las espigas de sorgo. Yo no tengo miedo de la noche. Sé oír las voces de la tierra. Mis ojos recorren el camino y la ladera suave de la colina, hasta la explanada donde una luz señala la presencia de los hombres blancos y sus casas de ladrillo. El recuerdo de las largas charlas con Jorge y con Clara bajo las estrellas me llena de nostalgia y vuelvo a entrar en mi choza para acurrucarme sobre la estera. No siento la dureza del suelo y de nuevo la añoranza de la ternura de Jorge me hace encogerme como un niño pequeño, o como antes, cuando descansaba en el vientre de mi madre donde no existían las fronteras y todo era un cálido abrazo. Como hundirse en el mar, así es el recuerdo del cuerpo de Jorge y su abrazo; “Uimana, Uimana”, me susurraba, y ahora creo oírselo a las olas, primero aspirando todo el aire del mundo, después dejándolo escapar despacio hasta pronunciar un nombre único. Porque así me veía reflejada en la mirada de Jorge: única, y al mismo tiempo como si contuviese toda mi tierra. Mi hermosa Ruanda. Alargo la mano sin abrir los ojos y acaricio de nuevo la imagen del mar. Por un momento mi corazón se encoge de nostalgia. ¿Por qué no? Yo podría volar un día sobre las colinas hacia el mar, hacia Jorge. Meneo la cabeza, es sólo un sueño.

(Mi hermosa Ruanda, pag.28, Editorial Universo)

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sábado, 7 de noviembre de 2015

Mindfulness



Escucho un debate sobre mindfulness con Mónica Esgueva Y Javier García-Campayo.
Me interesa, pero al mismo tiempo me provoca ciertos reparos.
En primer lugar, por el cambio de nombre y la sustitución de la palabra "meditación" por el término inglés, con la intención de desvincularlo de cualquier connotación religiosa en su adaptación a la mentalidad occidental. Pienso en la importancia de las palabras, y que a veces una mala traducción es una traición a la esencia del concepto, un concepto y una práctica milenaria en Oriente, en la filosofía ligada al yoga y a religiones como el budismo y el hiduismo.
En segundo lugar, me preocupa el interés en subrayar sus beneficios a nivel de salud física y mental, y a nivel de mejora en el rendimiento en el trabajo; incluso se llega a establecer una comparación con el beneficio del gimnasio, cuando estos beneficios son bienes colaterales pero nunca deberían contemplarse como objetivos.
En mi opinión, este enfoque desvirtúa la esencia de la meditación, y difícilmente el que práctica la meditación desde esta perspectiva llegará a saborear lo que la meditación es.
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La meditación es un encuentro en silencio y quietud con lo que realmente somos y con el Ser, en el fondo un encuentro con todo, y esto no es un medio sino el mismo fin. Imaginemos la relación sexual entre dos amantes: es un fin en sí, el encuentro profundo y total entre dos personas; cierto que tiene beneficios colaterales y que mejora la salud física y mental y repercute en nuestro estado de ánimo y mejora nuestro rendimiento, pero no son estos beneficios colaterales lo que se plantea al establecer la relación sino el encontrarse con el ser amado.
Pienso que hay que estar vigilantes para que el pragmatismo occidental no apague la espiritualidad oriental que es la esencia de la meditación.

Imagen: buenaforma.org

viernes, 6 de noviembre de 2015

Llegamos a Kigali el 29 de abril

Mi hermosa Ruanda

"...Clara acarició sus manos. Se quedaron mirando los insectos
que revoloteaban sobre las flores. Todo parecía nuevo, recién estrenado.
Su cuerpo se iba relajando y de nuevo sus ojos sonrieron.
—Uimana —susurró.
Se había escapado de nuevo. Clara sabía dónde estaba. Con Uimana,
viendo pasar el tiempo a través de los visillos en Ruanda.

—Busca a Uimana, Clara.
Nos habíamos levantado para macharnos cuando Jorge se lo
suplicó. Parecía que por un momento había recuperado la lucidez
y que hacía acopio de todas sus fuerzas para pedírselo. Clara
se volvió y le estrechó de nuevo la mano.
—Lo haré, Jorge. Buscaré a Uimana.
Le sonrió y de nuevo recuperó su expresión serena y ausente.

Clara había decidido volver a Ruanda con Alberto y conmigo;
comenzaba la primavera de 1994.

Llegamos a Kigali el 29 de abril,,,".

(Mi hermosa Ruanda, página 20, Editorial Universo)

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Cuando lo extraescolar es el alma de la educación.

El martes pasado, 11 de junio, tuve el privilegio una vez más de disfrutar de lo que significa educar. Educar ha sido y es una pasión en mi...